Goya regresa a Madrid

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Museo Nacional del Prado

Bernini: intrigas palaciegas en la Roma del siglo XVII…

NATIVIDAD PULIDO

Como todo genio que se precie, Bernini tuvo casi tantos amigos y adeptos como enemigos y detractores. Entre los primeros, el cardenal Scipione Borghese, su primer mecenas y protector; colegas como Nicolas Poussin y Pietro da Cortona; Reyes como Felipe IV, Carlos II y Cristina de Suecia; embajadores como el marqués del Carpio -coleccionista y amigo de Bernini, le hizo destacados encargos-; Papas como Pablo V (ya le admiraba a los 10 años y vaticinó: «Este jovencito será el Miguel Ángel de su tiempo»), Urbano VIII y Alejandro VII. Con estos dos últimos, Gian Lorenzo Bernini (Nápoles, 1598-Roma, 1680) se convirtió en el director artístico de la Roma barroca del XVII. La Ciudad Eterna estaba a sus pies. Entre los segundos, Francesco Borromini (es legendaria su rivalidad), el Papa Inocencio X o el Rey Luis XIV de Francia. Estos últimos lograron sacarle de sus casillas.

El Pontífice mandó demoler su proyecto del campanario para San Pedro del Vaticano y le obligó a pagar los costes. Bernini se sintió humillado -había quedado ante todos como un arquitecto incompetente-, calumniado, decepcionado por el fracaso. Su respuesta: crear «La Verdad desvelada por el Tiempo». El Monarca francés también le humilló. No le gustó nada su estatua ecuestre, que quedó arrumbada en un rincón de Versalles. Bernini se vengó haciendo otra similar pero cambiando la cabeza de Luis XIV por la de Carlos II. Una provocación, esta simbólica guillotina, que hizo temblar los cimientos de la diplomacia de estos países. De ambos casos hay buenos ejemplos en «Las Animas de Bernini. Arte en Roma para la Corte española».

El Museo del Prado dedica al genio barroco, al Buonarroti de su época, su primera monográfica en España. El comisario, Delfín Rodríguez, catedrático de Historia del Arte de la Complutense y crítico de arte de ABC Cultural, ha abordado un tema inédito: las complejas pero fascinantes relaciones del artista con la Monarquía hispánica. Aunque en un principio el proyecto iba a celebrarse en el Museo Thyssen, ha acabado en el museo vecino. El director del Prado, Miguel Zugaza, agradeció públicamente a Guillermo Solana, director del Thyssen, que les cediera el proyecto, durante la presentación de la muestra, a la que acudió el Nuncio Apostólico en España, Monseñor Renzo Fratini.

De las 39 obras expuestas hasta el 8 de febrero (23 de Bernini), el eje central son dos magníficas esculturas del maestro, encargadas por el prelado español Pedro Foix de Montoya, propiedad de la Obra Pía y depositadas en la Embajada de España ante la Santa Sede. Dos excepcionales préstamos -«Anima beata» (alma bienaventurada) y «Anima dannata» (alma condenada)-, realizados por un veinteañero Bernini que ya apuntaba maneras de leyenda, del mito en que se convertiría. En el segundo se autorretrató con la boca abierta, con una expresión de terror y sufrimiento.

Eran habituales en él estos autorretratos secretos, crípticos. Le gustaba inmortalizarse como el David que vence a Goliat (cuelga en la muestra un lienzo propiedad del Palacio Barberini). También se exhibe en la exposición un autorretrato, del Prado, cuya autoría es discutida por los expertos. Esta exquisita exposición, casi de gabinete -cuyo elegante montaje firma Juan Alberto García de Cubas-, presenta importantes novedades. Un dibujo inédito adquirido por el Prado en 2006 ha sido atribuido a Bernini por Delfín Rodríguez y destacados especialistas en el maestro, como Marcello Fagiolo. Se trata de un estudio para su monumental escultura de Constantino a caballo destinada a la Scala Regia de San Pedro del Vaticano. También se ha atribuido a Bernini el boceto de «La Verdad desvelada por el Tiempo», que se creía obra de Gaulli. Entre las piezas inéditas presentes en la exposición destaca además un precioso león de bronce. Propiedad de Darío del Bufalo, se creía perdido: formaba parte del modelo de la Fuente de los Cuatro Ríos, que se halla en el Palacio Real. Y más inéditos: un álbum de dibujos de arquitectura de la Roma barroca, de la Colección Juan Bordes, y adquirido por el Prado, en el que descubrimos proyectos casi desconocidos de Bernini, como la Capilla Poli, en San Crisogono de Roma.

Entre los tesoros de la exposición, un precioso boceto en terracota del maravilloso «Éxtasis de Santa Teresa», de Bernini, cedido por el Hermitage de San Petersburgo. La escultura definitiva preside la iglesia de Santa María de la Victoria de la capital italiana. Y bocetos de su proyecto no realizado (una pantalla desvela su restitución virtual) para un monumento a Felipe IV en Santa Maria Maggiore. Iglesia muy vinculada a la Monarquía hispánica y donde reposan los restos mortales de Bernini, quien contribuyó como pocos a la propaganda dinástica, política y religiosa de la Monarquía hispánica en Roma.

…y en el Madrid del XXI

Cuatro siglos después de aquella odisea artística, protagonizada por Bernini en la Roma barroca, las cosas no parecen haber cambiado demasiado. El director del Prado, Miguel Zugaza, hablaba ayer, durante la presentación de la muestra, que en su preparación «no han faltado suspense ni intrigas palaciegas». En este caso intercambiamos Papas y Monarcas en la Roma del XVII por directores y presidentes de instituciones como el Prado y Patrimonio Nacional en el Madrid del XXI, cuyas relaciones no son todo lo diplomáticas que cabría esperar.

El Prado solicitó siete obras a Patrimonio Nacional para incluir en esta muestra: dos medallas, un álbum de dibujos, una colección de estampas, un estudio de arquitectura… Y dos piezas especialmente relevantes para el discurso expositivo: un «Cristo crucificado», encargado por Felipe IV para el Panteón Real del Monasterio del Escorial, y un modelo en bronce de la Fuente de los Cuatro Ríos de la Piazza Navona de Roma, que Felipe IV colocó en su despacho privado en la Torre Dorada del Alcázar de Madrid. «Desgraciadamente, Patrimonio Nacional no se ha sumado a este esfuerzo coral», se lamentaba ayer Zugaza, quien apunta que la negativa de los préstamos llegó en julio: «No nos dieron ninguna razón concreta. Fue una decisión del presidente de Patrimonio Nacional (José Rodríguez-Spiteri). Insistimos en la petición, pero no fue posible».
Desde Patrimonio Nacional no se pronuncian. Fuentes de la institución solo comentan que «los préstamos se valoran en función de distintas circunstancias. Tras valorar los del Prado, se denegó la autorización». Sí han llegado al Prado, en cambio, para la exposición préstamos de colecciones internacionales tan relevantes como la de la Reina de Inglaterra, la Galería Borghese de Roma o el Hermitage de San Petersburgo, y españolas, como la Biblioteca Nacional y la Academia de Bellas Artes.

Hay quien ve detrás de esta decisión otros motivos. Como el hecho de que Patrimonio Nacional reclamara para su futuro Museo de Colecciones Reales cuatro obras maestras de su propiedad, depositadas en el Prado: «El Jardín de las Delicias» y la «Mesa de los pecados capitales», ambas de El Bosco; «El Descendimiento», de Van der Weyden, y «El Lavatorio», de Tintoretto. Petición que, al parecer, cayó en saco roto por decisión del Gobierno. En este pulso entre dos grandes instituciones culturales del Estado se enfrentan dos Ministerios: el Prado depende de Cultura y Patrimonio Nacional, de Presidencia. Tendrá que ser Soraya Sáenz de Santamaría o el mismísimo Mariano Rajoy quienes zanjen de una vez por todas una polémica que no lleva a ningún sitio.

Zugaza trata de quitar hierro al asunto y subraya que «son dos instituciones que colaboran habitualmente. La voluntad del Prado es la de seguir colaborando con ellos. Deseamos mantener las mejores relaciones con Patrimonio Nacional». Ambas instituciones tienen préstamos actualmente en una muestra sobre Rubens en el Museo Getty de Los Ángeles; en el Museo Carlos de Amberes, que ayer inauguraba el Rey… Además, un «Calvario», de Van der Weyden, propiedad de Patrimonio Nacional, se está restaurando en los talleres del Prado. Y, para colmo, el director de Colecciones Reales es José Luis Díez, exconservador del Prado.

Al igual que este museo, Patrimonio Nacional mantiene activa su política de préstamos: en estos momentos hay 141 obras en la Fundación Calouste Gulbenkian de Lisboa formando parte de la exposición «Tesoros de los Palacios Reales de España». Zugaza invitaba ayer a los visitantes de la exposición a pasar por el Monasterio del Escorial para admirar el «Cristo Crucificado», de Bernini, que se halla en las Salas Capitulares (concretamente, en la celda prioral baja) y por el Palacio Real de Madrid para contemplar el modelo de la Fuente de los Cuatros Ríos. Esto no será posible, pues la obra se halla en el taller de restauración del Palacio.

Datos de interés

  • Goya en Madrid. Cartones para tapices 1775-1794

    Hasta el 3 de mayo de 2015.

  • Bernini

    Hasta el 8 de febrero.

  • Dibujos españoles de la Kunsthalle de Hamburgo

    Hasta el 8 de febrero.

  • Horario

    De lunes a sábado de 10 a 20h, domingos y festivos de 10 a 19h.

  • Precios

    La entrada permite visitar la Colección permanente y otras exposiciones coetáneas el día de la visita.

    De lunes a sábado de 10.00 a 18:00h, domingos y festivos de 10:00 a 17:00h

    • Entrada General: 14 €.
    • Entrada General + ejemplar de la ‘Guía del Prado’: 23 €.
    • Entrada ‘Dos visitas en un año’: 20 €.
    • Entrada Reducida: 7 €.
    • Entrada Gratuita: 0 €.
    • Abono Paseo del Arte: 25,60 €.
    • Grupo turístico: 14 €/persona.
    • Grupo cultural: 7 €/persona.
    • Entrada en grupo a la exposición temporal o a la Colección del Museo antes de la apertura del Museo (de martes a viernes, de 9 a 10h): 40€/persona .

    Más información sobre precios de entradas y condiciones de exención y gratuidad.

    Acceso gratuito a la Colección permanente: de lunes a sábado de 18 a 20h y domingos y festivos de 17 a 19h.

  • Puntos de venta
    • Taquillas: Venta de entradas individuales para el día y anticipadas.venta anticipada online.
    • Información y venta telefónica: +34 902 10 70 77 / +34 902 10 70 77.
    • La compra de entradas on-line y telefónica implica una comisión de 1€/entrada en concepto de gastos de gestión.
  • Acceso

    El Museo Nacional del Prado dispone de estos accesos al edificio:

    • Puerta de Jerónimos
    • Puerta de Murillo
    • Puerta de Goya Alta
    • Galería Jónica Sur

    Acceso a grupos

    • Es necesario realizar una reserva de día y hora de la visita a través del sistema de reserva y venta de entradas de la web del Museo (www.entradasprado.com).
    • Uso obligatorio de Sistema de guiado de grupos.
  • Ubicación
    Museo Nacional del Prado

    Paseo del Prado s/n

  • Más información

    museodelprado.es

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