ETA, medio siglo de terror

Golpes al corazón sanguinario de ETA

ÉRIKA MONTAÑÉS / MADRID

ETA ha vivido, a lo largo de su historia, una sucesión de golpes que han logrado tambalear los cimientos de sus sanguinarias estructuras, aunque hasta el momento la banda terrorista ha demostrado ciertamente gran capacidad de recuperación. De esos hachazos asestados a las cabezas pensantes de la organización criminal, destacan la crisis de Bidart (1992) o la concatenación de operaciones que han descabezado a la cúpula etarra hasta en seis ocasiones en los últimos dos años. A continuación, hacemos un somero repaso por los más importantes reveses policiales y del Estado de Derecho contra la lacra del terrorismo en España:

  • 1975, «año decisivo» contra ETA

    Tras el asesinato del agente de Tráfico José Pardines por parte del pistolero de ETA Txabi Etxebarrieta, cuando le dio el alto para someterlo a un control rutinario, la Policía se atribuyó el correspondiente operativo para detener al terrorista, cosa que ocurrió a las pocas horas.

    (Foto: ABC)

  • 1975, «año decisivo» contra ETA

    Tras el asesinato del agente de Tráfico José Pardines por parte del pistolero de ETA Txabi Etxebarrieta, cuando le dio el alto para someterlo a un control rutinario, la Policía se atribuyó el correspondiente operativo para detener al terrorista, cosa que ocurrió a las pocas horas.

    En el tiroteo entre el etarra y los agentes, cayó el primero, mientras que su compañero Iñaki Sarasketa fue arrestado. Se inauguraba una horda de golpes policiales, que se multiplicaron en el año 1975. Poco antes de morir Franco, el infiltrado de la Policía en la organización criminal, Miguel Lejarza, «El Lobo», propiciaba la desarticulación de los comandos presentes en Madrid y Barcelona, que planificaban una ola de atentados y secuestros en ambas capitales.

    Con las caras de los nueve terroristas arrestados, ABC dedicaba su portada al hecho noticioso: «Desarticulado un importante comando de ETA» con una operación desarrollada en Madrid, Barcelona y Bilbao. En el interior del rotativo, la información aportada por la entonces Dirección General de Seguridad completaba que entre los detenidos se encontraba el dirigente José Ignacio Múgica Arregui, alias «Ezquerra», «destacado dirigente de la ETA V Asamblea en su rama «político-militar» y responsable del aparato especial de propaganda. En la referencia del Consejo de Ministros de aquel 20 de septiembre, el Gobierno reafirmaba «su postura de seguir combatiendo con todos los medios que la Ley pone a su alcance esta plaga mundial de nuestro tiempo».