Víctimas de Spanair critican el abandono del Gobierno

Familiares y amigos de los 154 muertos denuncian la actitud de Caamaño

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MADRID

Justo dos años después del accidente en Barajas del vuelo de Spanair JK5022 en el que murieron 154 personas, la Asociación de Afectados exigió ayer «justicia, no indemnizaciones», según afirmó Luis Rey, uno de los directivos, que perdió a cuatro familiares en el suceso.

La percepción de la asociación, «nacida del dolor y el sufrimiento por el accidente» —dijo su presidenta, Pilar Vera, que perdió a una sobrina— es que «está todo por hacer» en lo relativo a desastres de aviación civil. En el ámbito de Justicia, aseguró que, pese a la importancia del accidente, «existe una relevante falta de medios técnicos que están demorando el proceso judicial». Asimismo, denunció la actitud «decepcionante y preocupante» del fiscal asignado al caso. «En todo este tiempo únicamente ha realizado una intervención, y lo hizo por petición del juez».

Asimismo, Vera criticó la inexistencia de ayudas públicas para víctimas de aviación comercial. Un hecho que, a juicio de la asociación, conforma un «trato discriminatorio». Así, comparó nuestra situación con la que se vive en Francia, donde, según la presidenta, «nos sacan una gran ventaja». Sentada junto a tres de los 18 supervivientes, también aseguró que, en lo personal, «la desprotección es total. El estado emocional no es el más adecuado para superar y afrontar todo esto desamparados por las instituciones».

En este sentido, afeó con dureza la actitud de los políticos: «Tras el desfile de autoridades, una semana después estábamos solos; se nos metió el frío en el alma pero, a pesar de ello, seguimos peleando». Y es que, según Vera, la asociación que preside está realizando un «esfuerzo titánico» para crear un órgano central de apoyo y seguimiento a las víctimas de aviación comercial. La presidenta de los afectados explicó que otro de los objetivos que persiguen es «impulsar en el terreno normativo reglas que hagan más seguro volar».

Las víctimas expresaron su agradecimiento al ministro de Fomento, José Blanco, al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, y al Cabildo Insular de Gran Canaria. Y lamentaron el comportamiento del Parlamento de Canarias y del ministro de Justicia, Francisco Caamaño. Vera también pidió que se reforme «la cultura imperante de cargar las responsabilidades a quienes no pueden defenderse», en alusión a los dos únicos imputados del caso: los dos técnicos de mantenimiento acusados de 154 delitos por homicidio imprudente.

Sobre la marcha de las investigaciones, se mostró convencida de que «el accidente ni empezó ni terminó con un error de los pilotos». Pilar Vera concluyó poniendo en tela de juicio la actitud de los medios: «Sólo somos noticia en los aniversarios».