Usabiaga (en el centro) con los ex dirigentes abertzales Iruin y Gordejuela en un acto de apoyo en Bilbao, el pasado día 4, a «Adierazi EH!» - TELEPRESS

Usabiaga utiliza el permiso para cuidar a su madre para apoyar plataformas proetarras

Pese a la prohibición judicial, el ex dirigente de LAB respaldó en un acto a «Adierazi EH»

N. VILLANUEVA
MADRID Actualizado:

«Se considera que el procesado reiteraría la acción criminal si se produjera cualquier participación o actuación relacionada con el complejo terrorista liderado por ETA al que se refiere el auto de procesamiento, o cualquier enaltecimiento de la organización terrorista o su entorno sin perjuicio de la valoración penal que corresponda en cada caso». Esta advertencia forma parte del auto de libertad bajo fianza del ex dirigente de LAB Rafael Díz Usabiaga dictado por Garzón el pasado 26 de abril y ratificado por la Sección Tercera de lo Penal de la Audiencia Nacional el 16 de junio. El motivo de su puesta en libertad era la «necesidad» de cuidar a su madre enferma. El juez, y después la Sala, sopesaron el riesgo de fuga y la posible reiteración delictiva en la causa de Bateragune (la nueva «mesa nacional» de Batasuna), pero pesó más, en contra del criterio del fiscal y de la Asociación Víctimas del Terrorismo Verde Esperanza, la «circunstancia humanitaria» del imputado.

En su quinto mes de libertad para cuidar a su progenitora, Díez Usabiaga podría haber vulnerado la prohibición judicial citada al haber apoyado con su presencia a la plataforma proetarra «Adierazi EH». Lo habría hecho en el acto celebrado en Bilbao, el 4 de septiembre, en el que representantes de la «izquierda abertzale», Eusko Alkartasuna y del propio sindicato LAB hicieron un llamamiento a participar en la manifestación prevista para el día 11 bajo el lema «Todos los derechos para todas las personas en toda Euskal Herria».

«Bajo las directrices de ETA»

La marcha fue prohibida por la Audiencia Nacional, que consideró que había «fundados indicios» de que el acto podría «apoyar la estrategia y justificar las acciones de ETA». «Adierazi EH», señalaba el juez Ismael Moreno, «no es más que una sucesión de Batasuna que sigue las directrices de la organización terrorista ETA». «Adierazi» intentó burlar la prohibición judicial pasando el testigo de una nueva convocatoria a un grupo de ciudadanos «sin tacha de ilicitud», pero el juez Moreno la prohibió nuevamente al considerar que se trataba de un «fraude de ley».

Será la Policía la que tenga que informar ahora al juez sobre las actividades «políticas» de Díez Usabiaga, a punto de sentarse en el banquillo por «Bateragune», y sobre si puede estar utilizando su permiso familiar para participar en actividades que le están expresamente prohibidas. Así se lo ha solicitado el juez Pablo Ruz, sustituto de Garzón al frente del Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional.

Fuentes de este Tribunal señalaron a ABC que habrá que valorar las circunstancias concretas de la participación de Usabiaga en ese acto de apoyo a la plataforma proetarra. «Una cosa es que estuviera allí y otra que participara activamente», dicen. En este sentido distinguen un comportamiento activo en el llamamiento a la movilización (como aquel a la jornada de huelga del 9 de marzo de 2006 que le valió su imputación, aunque pudo librarse de la cárcel tras pagar una fianza de 100.000 euros) de una presencia en el acto «de carácter pasivo». El juez Ruz tendrá la última palabra.