El imán de Lérida, al frente de su congregación - ABC

Un «sheriff» religioso entre faldas y chilabas

Abdelwahab Houzi, imán de la mezquita Ibn Hazm (Lérida)

madrid Actualizado:

El imán de la principal mezquita de Lérida, Ibn Hazm, se ha convertido en un foco de desestabilización, también para los miembros de la comunidad musulmana, a los que considera como súbditos de su «califato». Un «micro califato» implantado en una sociedad democrática y que ahora pretende extender a otras ciudades de España, mediante la exportación de su «policía religiosa» y la imposición de la Ley Islámica en su interpretación más fanática.

Este clérigo predica la poligamia en un país donde es delito, castigado con penas que van de seis meses a un año de prisión, según el artículo 217 del Código Penal. Ello ha provocado que algunos de sus seguidores se vean forzados a quedarse al final con una de sus mujeres y dejar abandonado al resto del harén, hijos incluidos. Esta reencarnación de Abderramán III, al que le gustaría implantar El Andalus en plena ciudad de Lérida, predica, además, con el ejemplo.

En cierta ocasión, un matrimonio musulmán, ella conversa, le pidió consejo para superar algunos problemas de pareja. El clérigo comenzó a flirtear con la esposa ajena que, al final, convirtió en propia, pese a que ya estaba casado, al menos, con una marroquí. Mientras el marido ultrajado echaba pestes del imán, este viajó con su nueva mujer a Rabat. Allí la maltrató, antes de abandonarla, según denuncia presentada este año ante la Guardia Civil de Alicante.

Pero la mayoría de sus víctimas no le denuncian por pánico a su «policía religiosa», que se encarga de amonestar, cuando no agredir, a aquellos miembros de la comunidad musulmana que, en opinión de Houzi III, incumplen la interpretación más fundamentalista de la Ley Islámica. Por ejemplo, al no llevar velo, ingerir una caña o maquillarse. Esta cuadrilla parapolicial islamista presiona a los establecimientos musulmanes, para que no sirvan alcohol. En los rezos de los viernes el imán de la principal mezquita de Lérida pide por los «muyaidines» y critica la presencia de Estados Unidos y Europa en Afganistán. La mayoría de los inmigrantes musulmanes que llegan de forma ilegal a España, lo primero que hacen es visitar a un imán para que le dé el soporte social necesario. Alá les libre de caer en manos de clérigos como el tal Houzi, porque el desarraigo y las prédicas fanáticas son una bomba de relojería en manos de la «yihad».