Rubalcaba, ayer en Santander - EFE

Rubalcaba exhibe ya sus galones de «copresidente» del Gobierno

Presidirá el Consejo de Ministros este viernes porque Zapatero va a Bruselas Avisa que la negociación colectiva va a incluir el «descuelgue» de empresas

MVELOSO/G.SANZ
SANTANDER / MADRID Actualizado:

Alfredo Pérez Rubalcaba tuvo ayer un frenético primer lunes como todopoderoso vicepresidente primero, hablando de muy diversos temas, algunos de ellos cruciales, que afectan a cuatro o cinco ministerios. Si una de las quejas que le hacían a María Teresa Fernández de la Vega desde dentro del Gobierno y del PSOE era que se ponía «de perfil» en muchos asuntos, y eso obligaba a Zapatero a meterse «en todos los charcos», en expresión de Chaves, Rubalcaba demostró ayer sus galones y que va a mojarse. No se sabe si para quedarse con la piscina o porque es lo que le toca a un «copresidente», como le definió ayer Joaquín Leguina, recogiendo el sobrenombre con el que ya se le conoce.

El caso es que el portavoz se fue a Santander a participar en el XIII Congreso Nacional de Empresa Familiar, y allí se zambulló en asuntos que competen a los ministerios de Economía, Trabajo e Industria. Así, afirmó que el crecimiento en Europa es todavía «débil y asimétrico» y que, aunque España siga este año en «crecimiento negativo», para 2011 se espera un repunte y crecer «claramente por encima del uno por ciento».

El pasado viernes, en su primera rueda de prensa tras un Consejo de Ministros —el de este viernes lo preside él porque Zapatero asiste en Bruselas al Consejo de la UE—, dijo: «Me oirán hablar mucho de austeridad, reformas y cohesión social». Ayer volvió a la carga y, además, aunque reconoció que estamos ante «la resaca de la huelga general» y las relaciones Gobierno-sindicatos no atraviesan su mejor momento, el «número dos» dio muestras de que no le va a temblar el pulso: «Siéntense» a hablar, urgió a empresarios y sindicatos, para consensuar una reforma de la negociación colectiva que, avisó, deberá incluir cláusulas que posibiliten la desvinculación de los convenios colectivos.

Esto es justamente lo que ha pedido la patronal CEOE en reiteradas ocasiones y los sindicatos rechazan. Asimismo, añadió Rubalcaba, los acuerdos a los que lleguen empresarios y sindicatos deberán incluir reducciones horarias en la jornada laboral que eviten el despido. El objetivo de estas medidas, señaló el vicepresidente primero, es evitar que los recortes en tiempos de crisis lleguen por el lado del empleo.

Tampoco se le escapó a Rubalcaba hacer referencia a la ya planteada reforma del sistema de pensiones, competencia del ministro Gómez. Quizá porque minutos antes se lo había recordado, en el discurso inaugural del congreso empresarial, el presidente del Instituto de la Empresa Familiar, Simón Pedro Barceló, que invitó a las centrales a sumarse a la discusión en la búsqueda de una solución para la sostenibilidad de las pensiones. Rubalcaba dijo confiar en que ese acuerdo se pueda alcanzar en la Comisión del Pacto de Toledo. El último reto de ese diálogo social, dijo Rubalcaba, es llegar a pactos de Estado para acometer reformas estructurales en sectores clave como el energético (competencia de Miguel Sebastián), que «sirva para los próximos 25 años».

Y siguió hablando en Madrid Pero la jornada de ayer no acabó para Rubalcaba en Santander. Cogió un avión de vuelta y, por la tarde, ya en el Congreso, asistió a la jornada parlamentaria sobre los 25 años de la Ley Orgánica del Derecho a la Educación (LODE), organizada por el Grupo Socialista. Allí criticó a Rajoy y Aguirre, que, según él, son ejemplo de un «nuevo tipo de fracaso escolar» por no distinguir las leyes educativas, pese a que ambos fueron ministros de Educación.