El repunte de muertos pone en el punto de mira el estado de las carreteras

Al regreso de las vacaciones han fallecido 25 personas, 14 más que en 2009, lo que representa un aumento del 127%

MADRID Actualizado:

Las cifras de siniestralidad registradas en el último fin de semana de agosto no han podido ser más desalentadoras. Los 25 fallecidos en los 23 accidentes ocurridos en las carreteras en esos tres días —14 muertos más que en 2009— han despertado la indignación de las principales asociaciones de conductores españolas que ahora señalan al Gobierno. El Real Automóvil Club de España (RACE) y Automovilistas Europeos Asociados (AEA) achacaron ayer a las carreteras que la «operación retorno» de las vacaciones haya disparado en un 127 por ciento el número de muertos y que la reducción de la siniestralidad de julio y agosto sea menor.

El director de Seguridad Vial del RACE, Tomás Santa Cecilia, declaró que, por cortas que sean en el tiempo, «las cifras de accidentes de este último fin de semana tienen que hacer reflexionar al Gobierno» y que el Ejecutivo no debe «achacar las causas al conductor». «Las distracciones no son una causa de siniestralidad, sino un motivo de accidente», aclaró Santa Cecilia, y a continuación sugirió que el problema es la inversión en infraestructura: «Al día de hoy, tener un despiste y salirse de una carretera tiene unas consecuencias muy negativas para los ocupantes de los vehículos porque chocamos contra elementos muy agresivos y peligrosos, como farolas de acero o guardarraíles».

Mario Arnaldo, presidente de AEA, se sumó a las críticas. «El factor infraestructura está teniendo una incidencia importante en los accidentes», indicó, advirtiendo de que «los titulares de las vías no han invertido lo necesario para que esas infraestructuras estén en las mejores condiciones de seguridad». En julio pasado, la Asociación Española de la Carretera (AEC) ya había denunciado los recortes en la obra pública anunciados por el Ministerio de Fomento, subrayando que el «tijeretazo» pone en riesgo la seguridad. Según los datos suministrados por Fomento, en 2010 no se va a destinar ninguna partida a reparar los firmes y la dedicada a conservación

ordinaria se reduce a la mitad (482 millones de euros frente a los 900 presupuestados).

Cruce de acusaciones

A comienzos de agosto, la Dirección General de Trafico (DGT) insinuó que el descenso de las multas de tráfico como consecuencia de la huelga de «bolis caídos» que mantienen los agentes de la Guardia Civil «incide en la siniestralidad en las carreteras». Las declaraciones de su director general, Pere Navarro, fueron negadas por la Asociación Unificada de Guardia Civiles (AUGC), dejando claro que más multas no son sinónimo de menos accidentes. No obstante, el Gobierno creó una comisión para estudiar si los recortes en la Agrupación de Tráfico están afectando negativamente en el número de accidentes.

Mar Cogollos, directora de la Asociación para el Estudio de la Lesión Medular Espinal (AESLME), cree que la huelga no tiene efecto en la siniestralidad. «Es cierto que la Guardia Civil está ejerciendo presión en sus funciones, pero en ningún caso sobre aquellas tareas que comprometen la seguridad vial», aseguró en conversación con ABC. «Los conductores no bajan la guardia porque los agentes hagan menos multas», agregó la representante de esta organización que participa en la comisión no permanente sobre seguridad vial y prevención de accidentes de tráfico del Congreso de los Diputados.

Cogollos también sostiene que es poco prudente sacar conclusiones sobre las causas del repunte de la mortalidad durante la «operación retorno». «No tiene sentido tomar este fin de semana como referente de un cambio de tendencia, las cifras anuales de mortalidad en carreteras están bajando desde 2001 y eso es lo importante», señaló. «Las estadísticas de estos días muestran que el exceso de velocidad y las distracciones son los principales factores que han causado los accidentes, ese debe seguir siendo el mensaje para los conductores», es su conclusión del trágico balance. Fuentes de la DGT están de acuerdo: «Hay fines de semanas mejores que

otros, el del 15 de agosto, por ejemplo, se redujo la mortalidad en un 68 por ciento. No hay que mirar solo tres días, sino los 365, así se consigue una foto completa del problema».