VISITA DE ESTADO

Piñera invita a España a fortalecer la relación con Chile

El presidente chileno habla en la tribuna del Congreso ante diputados y senadores durante la sesión solemne con la que ha cerrado su viaje

MADRID Actualizado:

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, ha afirmado que el vínculo que une a España y Chile es "una relación tan fuerte como aquélla que sólo existe entre una madre y un hijo", después de 500 años de historia común y de haber dejado atrás dictaduras y el sufrimiento del exilio. Piñera ha invitado a España a fortalecer aún más esta relación en el futuro en su discurso en la tribuna del Congreso ante diputados y senadores durante la sesión solemne con la que ha cerrado su visita de estado a España.

Con los honores reservados a los mandatarios de países con los que España guarda una relación más estrecha, Piñera ha recibido las medallas el Congreso y el Senado de manos de sus presidentes, José Bono, y Javier Rojo, respectivamente. En el hemiciclo han estado la vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado; el vicepresidente tercero, Manuel Chaves, y varios ministros, así como el líder del PP, Mariano Rajoy. No ha asistido el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, quien ha llegado media hora después al Congreso para participar en la sesión de control.

Piñera ha agradecido al pueblo español el apoyo mostrado tras el terremoto sufrido en su país hace un año y en el rescate de los 33 mineros atrapados en la mina San José el pasado mes de agosto. A su juicio, esta solidaridad ya se hizo patente cuando acogió a un gran número de chilenos tras el golpe de estado de Augusto Pinochet en 1973, como Chile hizo con los españoles que huyeron de la Guerra Civil (1936-1939).

Lazos con la "madre patria"

Piñera ha comenzado su intervención destacando los lazos que siguen uniendo a Chile con la "madre patria" después de 500 años de encuentro. "Entre España y Chile existe una relación tan fuerte como aquélla que sólo existe entre una madre y un hijo", ha asegurado. El país andino conmemoró en 2010 el segundo centenario de su independencia, "un parto que inicialmente significó dolor para la madre y también un trauma para el hijo que debió abandonar la calidez y la seguridad del seno maternos", según Piñera. "Ese parto y ese camino de libertad no lograron quebrar, ni mucho menos debilitar, una comunión que tenemos hasta el día de hoy con España", ha añadido.

Piñera ha valorado el que Chile, inspirado en lo que heredó de España, recuperarse su democracia después de la etapa de Pinochet "usando la razón más que la fuerza, el diálogo y no el conflicto, la unidad y no la división y poniendo los ojos en el futuro que nos une".

José Bono ha convenido en que además de los lazos históricos y lingüísticos, Chile y España tienen en común "haber sufrido dictaduras y la esperanza renovada de saber que por muchas flores que corten, ningún tirano ha podido nunca acabar con la primavera". Bono ha dicho admirar "el valor, la solidaridad y el patriotismo" del pueblo chileno ante momentos dramáticos como el terremoto y el rescate de los mineros. También ha asegurado que los españoles se sintieron "más cerca que nunca" a Chile en el "sufrimiento" padecido durante la dictadura y en la "alegría" cuando acabó esta etapa. "El mundo estaría notablemente incompleto sin la contribución de Chile y de España", ha añadido.

Ovación con excepciones

Tanto Piñera como Bono han pronunciado sus discursos ante uno de los ejemplares que se conservan de la Constitución española de 1812, entre cuyos firmantes están los diputados chilenos Joaquín Fernández de Leiva y Miguel Riesco. Piñera ha recibido la ovación de toda la Cámara, con excepción de los diputados de IU, ICV y ERC, molestos por algunas de sus referencias a la época colonial. El presidente chileno ha rememorado cómo el hidalgo extremeño Pedro de Valdivia luchó en Chile en 1536 "con la cruz en una mano para convencer, y con la espada en la otra para conquistar".

Piñera llegó al Congreso después de mantener una breve reunión con Rajoy. Desde la Cámara Baja, Piñera se ha desplazado al Palacio de El Pardo, donde, junto con su esposa, Cecilia Morel, han sido despedidos por los Reyes. Luego ha cerrado su agenda en Alcalá de Henares (Madrid) para recibir la Medalla de Oro de la Universidad de esta localidad e inaugurar una exposición.