el gobierno de mariano rajoy

Ana Pastor, una mujer próxima a Rajoy

Amiga desde la juventud del nuevo presidente, liderará Fomento, el gran ministerio inversor

MADRID Actualizado:

Se confirman todas las quinielas. La ministrable vuelve a ser ministra. En esta ocasión, de Fomento. Ana María Pastor Julián (Cubillos del Pan, Zamora, 1957), una de las personas más próximas y en quien más confía Mariano Rajoy, no en vano son amigos desde la juventud, se hará cargo de una cartera repleta de retos; el más importante, convencer al jefe del Ejecutivo de que la inversión en obra pública no sea, como le ha sucedido a su predecesor, José Blanco, la más afectada por los recortes en busca de la ortodoxia presupuestaria. La privatización de Aena, hoy en el limbo, será otra de tareas a las que deberá entregarse Pastor. Eso, y la política de Vivienda, que, si no hay cambios, quedaría también entre sus atribuciones.

Usuaria habitual de las redes sociales (tiene perfil en Facebook y cuenta de Twitter, con 4.601 seguidores antes de conocerse su nombramiento), la secretaria de Política Social y Coordinadora de Participación Social del Partido Popular ha sido en la pasada legislatura vicepresidenta segunda del Congreso de los Diputados, donde ocupaba su escaño como diputada por Zamora. Pastor está casada y no tiene hijos. Sus más cercanos destacan de ella su predisposición y capacidad para la negociación, una cualidad que le va a hacer falta, sobre todo para buscar financiación privada con la que echar a andar los grandes proyectos de infraestructuras.

El futuro de las carreteras, los puertos y los aeropuertos está, en buena parte, en manos de la disposición que tengan las constructoras y los fondos de inversión de echar una mano. Ella deberá, seguramente, exponer a los ciudadanos la necesidad abordar el pago por el uso de las infraestructuras; una ‘patata caliente’ que aunque ya constaba en el PEIT de 2005 el Gobierno socialista nunca quiso poner encima de la mesa. En el ámbito de la vivienda, uno de los grandes males de la economía española, le tocará aplicar las políticas que desde Economía y Competitividad y Hacienda y Administraciones Públicas dicten Luis de Guindos y Cristóbal Montoro, respectivamente.

Licenciada en medicina y funcionaria del Cuerpo Superior de Salud Pública, Ana Pastor se confiesa amante de la música de Pink Floyd y Enya -aunque no rechaza una buena ópera «según el momento»-, y entregada a la literatura de Jorge Luis Borges. Gallega de adopción y de corazón (allí se forjó como política y dio sus primeros pasos como gestora sanitaria), la nueva responsable de Fomento se ‘estrenó’ en Madrid junto a Mariano Rajoy en 1999 como subsecretaria del Ministerio de Educación cuando el hoy presidente del Gobierno ocupó esa cartera. Las buenas migas funcionaron y el tándem se repitió después en los departamentos de Interior y Presidencia. Ya en 2002, José María Aznar la nombró ministra de Sanidad y Consumo. Ahora recoge otra cartera, la protagonista de las grandes inversiones del país.