polémicas declaraciones

Felipe González admite que «probablemente» hubiera «volado» a los etarras de Hipercor si hubiera tenido la oportunidad

El ex presidente vuelve a desmarcarse de los GAL al insistir en que nunca decidió "directa ni indirectamente" mandar matar o ejecutar a una persona

MADRID Actualizado:

La polémica puede estar servida de nuevo por otras declaraciones del ex presidente Felipe González en las que resucita la guerra sucia contra ETA. Si hace algo más de un mes se convirtió en el centro del debate cuando aseguró que le propusieron volar la cúpula de ETA y que no sabe si hizo bien al descartar esa idea, ahora vuelve sobre lo mismo en Vanity Fair. En la entrevista, el hombre que encabezó el Gobierno entre 1982 y 1996 confiesa que "probablemente" hubiera tomado la decisión de "volar" el coche en el que viajaban los terroristas que atentaron en el supermercado Hipercor de Barcelona en el año 1987 si hubiera tenido la oportunidad y con ello hubiera salvado la vida de las 21 personas que allí fallecieron.

"Esta es sólo una hipótesis, nunca se dio esta posibilidad, pero vamos a ver: ¿si pudiera haber impedido que esos tipos que iban con un coche bomba a volar Hipercor lo hicieran, incluso volando el coche con los tipos dentro, lo hubiera hecho? Pues probablemente sí. ¿Y eso es realmente escandaloso? Puede que lo sea, pero lo digo desde el punto de vista de la responsabilidad de un gobernante, que tiene la obligación prioritaria de defender la vida de sus conciudadanos", reconoce González. Una reflexión que admite que puede ser escandalosa pero que enmarca en esa "obligación prioritaria".

En esta entrevista, como en la que concedió a El País a principios de noviembre, se esfuerza por desmarcarse de la guerra sucia contra ETA que se llevó a cabo durante sus gobiernos. Insiste en que nunca decidió "directa ni indirectamente" mandar matar o ejecutar a una persona, en relación con las actuaciones de los GAL, y asegura tener la conciencia "tranquila" en este sentido. Tras asegurar que nunca tuvo el temor de poder terminar en la cárcel, estima que "lo raro es que un dirigente político no se plantee la duda" en esas circunstancias. Con este argumento explica que no le ha preocupado que se le haya vuelto a situar como la 'X' de los GAL y sólo critica los "ataques absolutamente abusivos" que ha recibido Rubalcaba, que entonces ni era miembro del Consejo de Ministros.

Según desvela, conoce a dirigentes de todas las ideologías que cuando no pueden detener a unos terroristas "no sólo tienen la tentación, sino la acción, de destruirlos para defender las vidas de sus conciudadanos". "Esto ocurre todos los días en la lucha contra el terrorismo internacional, en los ataques a grupos talibanes y Al Qaeda en Afganistán", defiende.

Sin opinión del futuro de Zapatero

Con el Ejecutivo en uno de sus momentos más bajos y las encuentas cada vez más del lado del PP, el ex presidente del Gobierno reconoce la evidencia al asegurar que José Luis Rodríguez Zapatero tiene "mucho desgaste", pero cree que no hay nada irreversible en política y pide esperar "tres o cuatro meses" antes de opinar sobre si debería volver a ser el candidato del PSOE. Del presidente elogia la última remodelación del Gobierno -"creo que midió muy bien los tiempos"- y el paquete de medidas económicas estructurales, pero no responde cuándo le preguntan si le gustaría verlo de nuevo como candidato. "Cuando llegue el momento, si me consultan, y si me consulta Zapatero, que es el primero que tiene que tomar una decisión, lo diré. (...) Ni siquiera tengo opinión. Hay que verlo en los próximos tres o cuatro meses", apunta.

El ex mandatario asegura que también él habría podido tener en su gobierno un ministro con el poder que tiene hoy Alfredo Pérez Rubalcaba, pero siempre que no se interpretase como una renuncia al deber del presidente de arbitrar el Consejo de Ministros. No sabe si Zapatero ha dejado claro ese punto e insiste en que es función del Ejecutivo tomar la última decisión. Según apunta, tiene una buena relación con el presidente, pero no le asesora y, de hecho, sólo se ha reunido en dos ocasiones con él con la crisis económica como fondo: poco antes de acudir a la primera reunión del G-20 en Washington y este enero, cuando le citó junto al ex presidente de la Comisión Europea Jacques Delors y al ex ministro Pedro Solbes.

González no ve probable que la economía española necesite un rescate y cree que el Gobierno está cumpliendo con su obligación de ajustes y reformas "le cueste lo que le cueste", aunque "¿quién puede decir que algo no es posible en una situación mundial así", se pregunta.