Pulso por los presos cubanos

Cuatro disidentes del régimen castrista llegan hoy a Bruselas entre acusaciones cruzadas de PP y PSOE

MADRID Actualizado:

Cuatro ex presos cubanos trasladados a España gracias a las gestiones de la Iglesia Católica en La Habana y el Ministerio de Asuntos Exteriores español inician hoy una visita de tres días a Bruselas en medio de un cruce entre populares y socialistas que se acusan mutuamente de utilizar a los disidentes con fines políticos. Invitados por el PP, Normando Hernández González, Antonio Díaz Sánchez, Ricardo González Alfonso y Alejandro González Raga, se reunirán con miembros del bloque popular europeo para explicar la situación de represión que se vive bajo el régimen castrista y para instar a la Unión Europea a mantener la Posición Común.

Con este viaje, el grupo de excarcelados y los populares quieren echar un pulso al Gobierno de Zapatero en vísperas de la revisión de la Posición Común solicitada por el ministro Miguel Ángel Moratinos para disuadir a la UE a que cambie su postura sobre Cuba, una medida que desde 1996 y a propuesta del ex presidente del Gobierno José María Aznar condiciona las relaciones comunitarias a la mejora de los derechos humanos en la isla.

La visita, organizada por los eurodiputados Jaime Mayor Oreja, José Ignacio Salafranca y Antonio López Istúriz, es vista por La Moncloa como una maniobra política. Hace algunas semanas, la Secretaria de Política Internacional y Cooperación del PSOE, Elena Valenciano, tildó la actividad de «oportunismo del PP». Ante esas declaraciones, el periodista cubano Ricardo González Alfonso respondió a ABC que «no hay una pizca de oportunismo». «No nos sentimos utilizados, por el contrario, el PP nos ha facilitado el camino para que se escuche nuestra voz en otras tribunas», aclaró el ex corresponsal de Reporteros sin Fronteras, que agregó: «No le hacemos el juego a ningún partido».

El diputado popular Teófilo de Luis tampoco ve oportunismo en el viaje, pero sí en la intención del PSOE de que Europa cambie su postura ante Cuba tras la liberación de los disidentes. «Es una interesante oportunidad para que los políticos de Bruselas escuchen a las víctimas del castrismo, menos claro es el interés del Gobierno español de cambiar la Posición Común», explicó De Luis a ABC.

«Nada ha cambiado»

Pese a que Moratinos insiste en de destacar que la liberación de presos políticos «tiene consecuencias importantes en el proceso de reformas en Cuba», González Alfonso sostiene que «ha habido otras excarcelaciones masivas como ésta en las últimas décadas y nada ha cambiado». Por su parte, Normando Hernández opina que retirar la Posición Común «sería sencillamente una aberración». Tras un encierro de ocho años, viaja a Bruselas para dejar claro que ya en 1985 Fidel Castro había declarado que iba a construir el verdadero socialismo, «y las cosas siguen igual».

Los disidentes se reunirán mañana con el presidente del Parlamento Europeo, Jerzy Buzek, quien en reiteradas ocasiones ha manifestado que el giro que pretende el Gobierno de Zapatero en la postura hacia el régimen cubano está lejos de tener mayoría en la Eurocámara. «No es posible mantener relaciones plenas con cualquier país en el que no se respeten los derechos fundamentales», declaró Buzek a fines de 2009, opinión que reiteró en febrero pasado.

Sobre la reciente visita a Cuba de la secretaria general de Organización del PSOE, Leire Pajín, durante la que no se reunió con disidentes, González Alfonso reconoce que es «una lástima» la postura del Gobierno español. «Representan a una democracia y duele que no quieran reunirse con quienes defienden la democracia allí donde se impone una dictadura», concluyó el ex preso político.

La aliada de Moratinos

El sábado, la Alta Representante de la UE para Política Exterior, Catherine Ashton, elogió la labor realizada por el jefe de la diplomacia española respecto a Cuba. «Necesitamos avanzar. Miguel Ángel Moratinos ha hecho un excelente trabajo», comentó Ashton, aunque no pudo adelantar si los 27 sustituirán la Posición Común por un marco bilateral, decisión que necesita la unanimidad de todos los Estados miembros.

Desde que asumió su cargo, Ashton ha sido una de las pocas dirigentes europeas en cuestionar la eficacia de la postura europea ante Cuba, abogando por una relación «menos fría». Sin embargo, Alemania, Polonia y República Checa son algunos de los miembros comunitarios que exigen reformas verdaderas de la talla de elecciones libres. «No basta con la liberación de disidentes, el gobierno cubano debe cambiar su política de forma fundamental», exigió la canciller alemana Angela Merkel en un comunicado en julio pasado.