CC pone su precio: que Canarias tenga aguas territoriales propias

La reunión de mañana entre Rivero y Zapatero podría servir para sellar el acuerdo

BERNARDO SAGASTUME
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA Actualizado:

Mientras toda la plana mayor del PP en Maspalomas (Gran Canaria) censuraba la actitud de CC al apoyar unos presupuestos «que castigan a los parados y pensionistas» isleños, el nacionalista Paulino Rivero se afirmaba en su particular hoja de ruta desde Tenerife: el PSOE tendrá el voto de sus dos diputados si y solo si se da el reconocimiento del «mar canario» —las aguas existentes entre las islas del archipiélago—, el compromiso de no bloquear una futura reforma estatutaria y el traspaso de todas las competencias pendientes en el vigente Estatuto.

El llamado «mar canario» aparece como una vieja reivindicación de los nacionalistas isleños, que ya lo habían incluido en el proceso —truncado— de reforma del Estatuto de Autonomía iniciado en 2004. Más frecuentemente denominado como «aguas archipelágicas», este asunto ha sido un tema recurrente dentro del argumentario de los dirigentes de CC. Incluso, en octubre del año pasado el Gobierno de Canarias organizó en Las Palmas un seminario de tres días, en colaboración con la Universidad Menéndez Pelayo, donde se analizó la posibilidad de que estas aguas interiores pasen a ser competencia de la administración regional. No faltó en ese seminario un peculiar invitado, Antonio Rodríguez de León, que preside la «Plataforma por el Mar Canario» y que entre sus postulados incluye reivindicaciones soberanistas, además de sugerir que las Islas son «una colonia de España». Rodríguez de León fue parte de una mesa redonda que compartió con el secretario general de la Presidencia regional, Fernando Ríos, visto en los últimos años dentro de CC como el mejor portador del sustrato ideológico nacionalista.

Final feliz

El anuncio, el viernes pasado, de la vicepresidenta De la Vega de que el acuerdo con CC era inminente —«en las próximas horas o días»— se da de bruces con la combatividad de ayer de Rivero. Sin embargo, desde las filas nacionalistas se descuenta que se llegará a un final feliz a la hora de la votación definitiva, incluso en el caso de que en una votación inicial CC apoye la devolución al Gobierno del proyecto de PGE. La reunión de mañana entre Rivero y Zapatero —de cuya filtración CC responsabiliza a La Moncloa— podría servir para sellar el acuerdo, sin que los nacionalistas canarios abandonen una presunta actitud combativa y anuncien que han arrancado compromisos a corto y mediano plazo.