Zapatero confía en las dotes comunicativas de Jáuregui (izq.), Gómez y Rubalcaba - JAIME GARCÍA
zapatero cambia sus fichas

«¿Dejarían en otro país que el jefe de la Policía fuese el portavoz del Gobierno?»

Cinco expertos analizan la insistencia de Zapatero en «comunicar» mejor su acción de Gobierno, aunque cuestionan el impacto real del golpe de efecto sobre las «políticas»

ÉRIKA MONTAÑÉS
MADRID Actualizado:

José Luis Rodríguez Zapatero consiguió, el miércoles, poner de acuerdo a propios y extraños en una cuestión: su cambio de Gobierno "sorprendió". Ésta es la palabra que más repiten analistas políticos, consultores y politólogos, en suma, consultados por ABC. Difieren en sus opiniones respecto al resultado que deparará para el PSOE este cambio de fichas en el tablero ejecutivo o si servirá, como ha puesto énfasis el secretario general del partido, en "comunicar mejor la política que hace el Gobierno". Pero una cosa parecen tener clara: Zapatero tenía que dar "un golpe de efecto", como fuese, sacándose un as de la manga, y ha apostado, en vez de por un cambio de ideas, por un giro en su imagen.Luis Arroyo preside la empresa Asesores de Comunicación Pública y considera que, aunque "quizás llegue tarde este cambio", el dirigente leonés ha conseguido el efecto sorpresivo que buscaba. Arroyo coincide en que "esto es lo que toca ahora", rodeándose de gente solvente y apuestas "sólidas" en lo concerniente a la comunicación política. De la mano de Ramón Jáuregui (al que Arroyo apunta que Zapatero podría estar reservando cierta parcela comunicativa, que no será la Portavocía del Gobierno, delegada al ministro del Interior) y el propio Alfredo Pérez Rubalcaba, el jefe del Ejecutivo conseguirá que "buenos técnicos resuelvan las fugas de agua" que tiene abiertas.

Gubern: «Ha optado por el cambio de imagen, en vez de por el cambio de programa»

Ahora debía ser más agresivo y ha tirado de la vieja guardia, que dibujará, a juicio de este experto, un "arquetipo masculino" en los escaños azules del Congreso, donde la "alineación" de Zapatero se comprondrá de gente aguerrida en política y en comunicación política, frente a un Rajoy, Cospedal y Sáenz de Santamaría que ofrecen, en ambos términos, "una imagen más frágil", reseña Arroyo. "La imagen, en política, es la prioridad. Por eso Zapatero pone una imagen gratificadora, un segundo presidente como Rubalcaba", refrenda el veterano catedrático de Comunicación Audiovisual de la Universidad Autónoma de Barcelona, Román Gubern, quien completa, además, que el Gobierno que había "estaba deterioriado, así que Zapatero ha optado por un cambio de imagen en vez del cambio en el programa o de las políticas". El consultor político José Luis Sanchís es escéptico y no observa un gran cambio comunicativo entre el Gobierno. "Las diferencias son prácticamente nulas", dice lamentar. Corrobora que Rubalcaba es "un mejor comunicador, un señor con dilatada experiencia", pero las políticas son las que son "y ya se ha intentado explicar antes las bondades de las medidas, pero no se ha conseguido". El cambio obedece, a su juicio, "a matices diferentes. Se hace con otro objetivo y otro instrumento: el objetivo es recuperar la iniciativa política y el instrumento es que se va a comunicar más". Para este especialista, "de un Gobierno que estaba casi muerto, se da la impresión de que sigue vivo. Algo ha ganado", asevera.

Savia nueva los lunes y viernes

Sanchís: «Si no cambiaba el Gobierno, entraba en coma. Ahora, es un muerto muy vivo»

Narciso Michavila, director de GAD (Gabinete de Análisis Demoscópico), considera "una pena que Zapatero no haya sabido salvaguardar al ministro del Interior de la refriega política". ¿Por qué lo habría hecho? "Zapatero es consciente de que pierde y ha puesto de portavoz al mismo que tuvo que dar (desde el Gobierno de Felipe González) el relevo a José María Aznar. Zapatero está preparando su relevo a Mariano Rajoy".

Arroyo: «Se rodea de técnicos que resuelvan las fugas de agua»

Llega savia nueva a esta tribuna los viernes, como a la de los lunes en Ferraz. Marcelino Iglesias se presentará como una persona "más austera en palabras, pero más seguro" que la hasta ahora "número tres" del PSOE, Leire Pajín, contrasta Arroyo. Sanchís abunda en la veteranía de la que ha tirado en esta ocasión Zapatero, "dejando fuera del juego político a una generación. Lo ha intentado antes con gente más joven, y le ha salido relativamente. La experiencia es fundamental en épocas peligrosas, de crisis". "Ni Rubalcaba ni Marcelino Iglesias, que llevan muchos años en el poder, son señores tocados".

Juego coyuntural

Además, añade Sanchís, "en un principio, Zapatero quería "vender" conceptos nuevos: la paridad, la igualdad, la vivienda en un momento en el que era un gran problema, para marcar sus objetivos, para dejar claro quién los introdujo y creó un Ministerio de Igualdad, por ejemplo, pero cuando deja de ser un objetivo tan claro, es normal que lo quite". "Zapatero está jugando más coyuntural que estructuralmente con la nueva composición del Gobierno", afirma, y remata: "Si no cambiaba el Gobierno, suponía la entrada en coma. Ahora es un muerto muy vivo, ha logrado recuperar la iniciativa política". El director de la empresa de consultoría política Mas Consulting, Daniel Ureña, también subraya la importancia de comunicar bien la labor de gobierno y contar con gente que tenga buena imagen. En ese póquer de ases, "Rubalcaba es la pieza fundamental y tiene una imagen positiva. Además, existía la percepción de que el Gobierno estaba en agonía y había que dar un golpe de efecto por la gran diferencia que las encuestas le dan al PP (13 puntos)".

Ureña: «Logra marcar la agenda cuando se están aprobando los PGE»

"Zapatero sorprende con su cambio de Gobierno y logra que en los momentos en los que se están aprobando los Presupuestos Generales, no se hable de las concesiones que hace al PNV, por ejemplo. Es importante proyectar esa imagen de que el presidente del Gobierno es el que marca la agenda".

¿Comunicación a la americana?

Interpelados sobre si España debería "importar" el modelo anglosajón con portavoces que no son ministros sino profesionales puros de la información que comunican las labores del Gobierno, excepto en los casos en los que es el propio presidente el que anuncia los asuntos importantes. Algunos defienden el modelo de que sea un político quien comunique la acción de Gobierno tras el Consejo de Ministros de los viernes. Sanchís asiente: "Casi mejor que sean políticos buenos comunicadores que puros profesionales de la comunicación". Ureña señala, asimismo, que los políticos ya no se la juegan comunicativamente sólo en el Congreso o en el Consejo de Ministros, sino que deben desenvolverse bien en todas las canchas. No comparte esa opinión el sociólogo Michavila, quien cuestiona: "Yo dudo mucho de que los profesionales de la información de cualquier otro país democrático permitieran que el portavoz del Gobierno del país fuese el jefe de la Policía". Este caso inédito se ha estrenado hoy en España, con la primera comparecencia de Rubalcaba como portavoz horas después de un golpe de la Policía Nacional contra ETA.

La economía marcará el rédito

Michavila: «Con cada Gobierno que ha cambiado, hay un millón de parados más»

Despierta más cautela entre los politólogos el rédito (electoral) que obtendrá el octavo Gobierno perfilado por Rodríguez Zapatero. Para Michavila, queda claro que "va a tener poco impacto en el voto. La fuga de voto en el PSOE es de gente menor de 45 años, que votan más por su situación laboral y económica que por la política.

"No me atrevo a decir si va a cambiar algo. Son señores con amplia experiencia y capaces de navegar por mares procelosos", apostilla Sanchís sobre los nuevos referentes del Ejecutivo. Al decir de Ureña, puede que con el cambio "se consiga el repunte de aquellos militantes que habían perdido la confianza, y sobre todo, la base social del PSOE puede reactivarse; pero ante una situación económica tan difícil y con la recuperación aún lejana, la gente mira por su cartera y no piensa en quién es en ese momento el ministro de Exteriores".