Iñigo Urkullu, tras ser proclamado por el PNV candidato a lendakari
Iñigo Urkullu, tras ser proclamado por el PNV candidato a lendakari - EFE

Urkullu promete seguir «trabajando por un nuevo pacto político, fruto de la decisión de los vascos»

El lendakari, proclamadado candidato a la relección por el PNV para las elecciones autonómicas de otoño

BILBAOActualizado:

«El autogobierno es la garantía de nuestro futuro. Más autogobierno es más bienestar, más futuro, más Euskadi. Trabajando por un nuevo pacto político, que sea fruto de la decisión de los vascos, siguiendo normas y procedimientos legales, democráticos, que no sean una limitación, sino una garantía de su ejercicio». Son palabras de Iñigo Urkullu, que ha dejado para el final de su discurso este mediodía en el Palacio Europa de Vitoria, una vez designado por unanimidad por la Asamblea Nacional del PNV candidato a la reelección como lendakari en las elecciones de otoño, las tradicionales apelaciones al «nuevo estatus», que no ha llegado a nombrar, al que aspira su partido.

«Un pacto politico que se respete y cumpla por parte de los dos sujetos políticos, ambos recíprocos. Creo en el diálogo y el acuerdo, el pacto», ha incidido Urkullu, dentro de un mensaje de tono muy comedido, casi institucional, pese a ser un acto de partido. «Creo en la nación vasca, una Euskadi competitiva y social. Euskadi, nación europea. Trabajaré para seguir creciendo como país».

«Somos el pueblo vasco, somos nación foral», ha proclamado. «Sigue sonando extraño el término nación foral, ¿verdad? Pues es clave. De dónde venimos, a dónde queremos llegar y cómo queremos llegar. Sólidos en el conocimiento de nuestro pasado. Actualizándolo para compartir voluntariamente un futuro entre quienes, con unas mismas raíces, tenemos conciencia y vocación de nación. Tenemos nuestros derechos históricos, nuestras instituciones singulares, nuestra cultura».

«Lo mejor para Euskadi está por llegar», ha repetido una y otra vez Urkullu a modo de lema alternativo, pues el oficial es el mismo de la anterior cita electoral: «Euskadi es lo que importa». El resto de su intervención, que ha arrancado con la tradicional retahíla de agradecimientos, ha estado dedicada a ensalzar los logros de su Gobierno a pesar de haber estado condicionado, en sus inicios, por la crisis económica. «Nuestro camino ha sido duro. Nuestro recorrido ha sido largo. Sigue siendo duro y el recorrido seguirá siendo largo», ha advertido.

«Hemos vivido un constante ataque al autogobierno vasco. El inmovilismo, la resistencia a dialogar, a admitir la posibilidad de negociar por temor a tener que ceder», ha sido uno de los pocos reproches que ha lanzado. Conciliador, ha prometido seguir «trabajando con los mismos valores: diálogo, acuerdo, colaboración». «El futuro nos reserva algo mejor. Nos pide tener el valor de seguir intentándolo, trabajando, luchando juntos, sin descanso. Lo mejor para Euskadi está por llegar».

«No podemos esperar nada de Madrid»

Con más munición ha acudido el presidente del PNV, Andoni Ortuzar, que no ha escatimado dardos hacia «Madrid» y los partidos nacionales, y ha comenzado proclamando: «Nuestro futuro debe estar en nuestras manos. Sobre todo el Parlamento de Gasteiz tiene que ser el escenario en el que Euskadi consiga el autogobierno que se merece y quiere nuestra ciudadanía. Donde se legisle para que nuestros derechos nacionales y como pueblo sean respetados y reconocidos».

Ha reconocido Ortuzar que hacía «hincapié en la palabra nuestro» pero no por «egoísmo ni aislamiento», por «la simple y pura constatación de que los vascos tenemos que sacarnos nosotros mismos nuestras castañas del fuego. Nadie va a hacerlo por nosotros ni nos va ayudar siquiera». Palabras que han sentado la tónica del resto de su alocución, en la que marcado una clara distancia entre el País Vasco y el resto de España. «Ya hemos visto qué podemos esperar de Madrid: nada. Nada bueno al menos», ha acusado.

En este punto Ortuzar ha cargado contra el balance de los últimos cuatro meses, tras las elecciones generales del 20-D, a su juicio meses marcados por «la incapacidad para hablar y pactar, el egoísmo partidista», así como «gestos y declaraciones de cara a la galería, pura impostura», que han conducido al «fracaso» de los «cuatro supuestos líderes y sus partidos».

«Cuatro meses de retroceso. Lo único que ha venido de Madrid y del Gobierno en funciones han sido recursos y conflictos. Llevamos más de 30 a lo largo de la legislatura. El último, la prohibición de las emisiones de ETB en Nafarroa. Una auténtica vergüenza. Le tenemos que dar la vuelta cuanto antes. Ha sido un Gobierno en funciones. En funciones represoras, recentralizadoras, de ataque al autogobierno vasco», ha arremetido.

Ortuzar ha pedido a los vacos que reflexionen y, en lugar de abstenerse el 26-J, apliquen el que considera el «mayor correctivo»: «el voto a Euskadi», esto es, al PNV. «Nosotros no tenemos que reflexionar», ha arengado a los suyos. «Hay que actuar, movilizarse, como siempre pero más que nunca. Demostrar que somos diferentes. ¡Porque lo somos, porque Euskadi es diferente!».

Una vez más ha insistido en que a su partido no le «da miedo ir a Madrid, ir a acordar a Madrid. No tenemos miedo escénico. No nos pasa como a los cuatro fantásticos. Solo ponemos una casa clara: cada uno en su casa. Ellos en la suya, España, nosotro en la nuestra, Euskadi. Y así será también en el futuro. Solo esperamos que esta vez haya alguien al otro lado dispuesto a hablar». Y ha vuelto a marcar distancia: «En Madrid, la cigarra. En Euskadi, trabajando como hormigas».