Iñigo Urkullu, durante su intervención en el foro económico celebrado en Vitoria
Iñigo Urkullu, durante su intervención en el foro económico celebrado en Vitoria - EFE

Urkullu ve a España en «situación de riesgo» por la «parálisis política e institucional»

El lendakari afirma que «la situación de Euskadi es diferente» porque tiene el «activo» de la «estabilidad»

PABLO PAZOS
BILBAOActualizado:

Lectura muy crítica y con tintes pesimistas la que ha hecho el lendakari Iñigo Urkullu esta mañana de la situación de España, abocada unas nuevas elecciones generales, que dice ver «con inquietud» tras lo que ha tildado de «fracaso de los políticos» en los meses transcurridos desde el 20-D. Del otro lado, el jefe del Gobierno vasco ha querido poner en valor la «estabilidad» que detecta en la comunidad autónoma, y que considera un «activo para Euskadi».

Urkullu, que ha participado en un foro económico organizado en Vitoria, ha asegurado que el actual «momento institucional, político y económico» está «presidido por la palabra incertidumbre», con unas nuevas elecciones generales que constituyen una «decisión indeseada que nadie quería y a nadie conviene», a las que se suma una «parálisis política e institucional». Un cóctel que etiqueta de «preocupante, lo estamos padeciendo y nos afecta», aunque considera «más grave aún la falta de dialogo que impide avanzar en un diagnóstico compartido, la ausencia de una vision contrastada que permita afrontar retos de futuro con una estrategia definida».

«En España se está perdiendo un tiempo muy valioso en un tiempo fundamental para el futuro», ha censurado Urkullu, para quien «la situación de Euskadi es diferente». Un contaste en el que ha insistido en más de una ocasión, no en vano este año -en principio, en octubre, aunque ha vuelto a eludir concretar la fecha- se celebran elecciones autonómicas y aspira a la reelección como lendakari -el sábado será designado oficialmente candidato por el PNV-. Le interesa, evidentemente, ensalzar la situación en el País Vasco y contraponerla al resto de España: «No cabe duda de que la estabilidad política, económica e institucional es hoy un activo para Euskadi».

«Por ese motivo contemplamos con inquietud la repetición de las elecciones generales en el Estado, seis meses después de que se celebraran las anteriores y sin que se haya producido ningún cambio apreciable en las formaciones políticas que permita anticipar un nuevo escenario de acercamiento, diálogo y acuerdo», ha apuntado. «La incertidumbre no es positiva y nos afecta negativamente. Vamos a tener que estar vigilantes durante los próximos meses ante la coyuntura económica».

Líneas rojas y desafección

Urkullu no acaba de estar seguro de si habrá «desmotivación» o «desafección» ante la nueva llamada a las urnas. «Creo que ha habido un fracaso de los políticos», ha criticado, «incluso de quienes decían venir a la política a hacer una nueva política. La nueva política que se ha pretendido hacer es lo contrario de lo que los ciudadanos reclaman: acuerdo, consenso, basado en el diálogo».

«Hemos visto líneas rojas, condicionamientos imposibles desde la noche electoral, no disposición a dialogar, a negociar», ha incidido, con el mismo discurso que maneja desde hace meses. A su juicio, en lugar de afrontarse los «retos» que tiene el «Estado español», se ha puesto el foco en los «retos que tiene cada uno de los partidos políticos».

Para Urkullu, a la «incertidumbre» se suma una «situación de riesgo», pues los actuales Presupuestos Generales del Estado, ha recordado, los aprobó la pasada legislatura un Gobierno que iba a «entrar en funciones», y la UE ya reclama recortes sobre esas cuentas, a los que se añaden los anunciados por el ministro de Hacienda. El lendakari ha pedido a los partidos políticos que sean «conscientes de esta realidad», y que tengan también en cuenta «el modelo territorial e institucional» con «toda la polémica existente en cuanto a este modelo territorial». Polémica que, en su opinión, va más allá de las «comunidades históricas, las naciones existentes en el Estado español», y afectan a la «sostenibilidad del Estado de las Autonomías descentralizado».

De las palabras de Urkullu se ha desprendido de forma reiterada ese afán por diferenciar el escenario nacional del vasco, con sus correspondientes citas electorales. No ha sido un mensaje sutil, sino perfectamente evidente: «Espero que de cara a las elecciones autonómicas, cuando sean las elecciones autonómicas aquí en Euskadi, la sociedad perciba un tiempo de legislatura anterior, en el que ha habido acuerdos», ha indicado en alusión a sus cuatro años al frente del Gobierno vasco.

A esa apelación al votante «de casa» ha añadido otro mensaje para el momento en que se ponga en marcha una campaña, la de las elecciones autonómicas, sujeta a que él mismo ponga fin a la incertidumbre sobre su fecha -aunque en principio serán en otoño y todo apunta a que octubre es el mes elegido-: «Los retos que tiene Euskadi son retos propios», ha sentenciado.