Iñigo Urkullu, en una imagen de archivo
Iñigo Urkullu, en una imagen de archivo - EFE

Urkullu critica la «política espectáculo» y los «bloqueos personales» que han llevado al 26-J

El lendakari, sobre el posible adelanto de las elecciones autonómicas, insisten en que «queda mucho por hacer»

P. PAZOS
BILBAOActualizado:

El lendakari Iñigo Urkullu considera que los últimos cuatro meses han estado marcados por la «política espectaculo», con un «compendio de bloqueos personales y entre los cuatro partidos políticos» [PP, PSE, Podemos y C's] más votados al 20-D, que ha abocado a una nueva convocatoria de elecciones generales. «Hasta ahora han escondido en este juego de política espectáculo lo que es la verdadera situación del Estado español y los retos que tiene, tanto en crisis, en sociedad, modelo territorial, modelo institucional», ha lamentado Urkullu durante una entrevista concedida a ETB.

El jefe del ejecutivo vasco considera que en la misma noche electoral empezaron a trazarse «las líneas rojas» y «los bloqueos», y que entre los distintos actores surgieron fricciones, como la «mala relación» entre PP y PSOE, que hicieron imposible un acuerdo para formar nuevo Gobierno. Se ha mostrado especialmente crítico con los «bloqueos» que ha detectado entre formaciones. «Bloqueos, además, con connotaciones personales», ha censurado. Frente a esta postura, Urkullu habría deseado un «ejercicio de política intentando el diálogo, el acuerdo, en base a una negociación sin condiciones previas».

Por ahora, el lendakari mantiene el suspense sobre la fecha en la que convocará otras elecciones, las vascas, que deben producirse este año, pero aún se desconoce si será en octubre, como estaba previsto inicialmente, o el 26-J, al mismo tiempo que las generales. Una opción a la que dio pábulo el propio Urkullu en varias entrevista recientes. «No se trata de confundir al electorado, se trata de llevar a cabo nuestro mandato en una legislatura parlamentaria», ha apuntado durante la entrevista, preguntado por si ese deseo de no generar confusión entre las dos citas con las urnas podría llevarle a descartar la idea de una doble convocatoria.

«He dicho hasta ahora que en condiciones normales las elecciones serían cuando corresponden, cumplido o agotado el mandato o agotada la legislatura», ha indicado una vez más. «Espero, y así lo dije en el balance de los 1.000 días de programa, que no el balance de gobierno o de esta legislatura, que nos quedaba mucho por hacer. Como Gobierno estamos trabajando a pleno rendimiento, tenemos mucho por hacer. Cada uno que saque sus conclusiones», ha despejado la cuestión, para negarse, a continuación, a ofrecer la «primicia» de la fecha exacta de las elecciones autonómicas.

A los proetarras: avances más nitidos

Preguntado por las últimas declaraciones del secretario general de Sortu, Arnaldo Otegi, Urkullu no le ha nombrado en ningún momento al responder que «vamos haciendo camino al andar, vamos dando pasitos», pero que «hay pasitos que necesitan ser más grandes o más avanzados y ser más rápidos que los que hasta el momento se han dado. Pero todo pasito bienvenido sea».

Sin embargo, se ha mostrado crítico: «Se anuncian posicionamientos, nuevos pronunciamientos, y siempre estamos a la espera de un pronunciamiento definitivo, de un reconocimiento palpable, constatable, que no dé pie a dudas, como también lo que pueda ser una exigencia de un desarme por parte de una organización que todavía existe, que es ETA, y también ese aval a lo que es una modificación en la estrategia de una política penitenciaria por parte de los presos, pudiendo acogerse a los beneficios penitenciarios que la propia ley penitenciaria contempla». «Bienvenido sea cualquier avance, aunque sería deseable que fueran más nítidos», ha remachado.

Además, si bien ha apuntado que «afortunadamente por una parte nos acostumbramos a lo bueno rápidamente», y la sociedad vasca, a su juicio, disfruta «de un tiempo diferente desde el año 2011», cuando ETA dejó de matar, resulta «necesario que la convivencia de una sociedad esté basada en el conocimiento de la historia pasada y reciente».