La última oportunidad para la anguila, una especie en «situación crítica»

El centro de investigación Azti lidera un proyecto internacional para recuperar la especie y su hábitat

BilbaoActualizado:

El centro de investigación Azti liderará un proyecto destinado a la recuperación de la anguila europea y de su hábitat en España, Francia y Portugal. Se trata del programa Sudoang, el cual proporcionará herramientas y métodos concertados para facilitar la evaluación, la gestión y el seguimiento de la especie en cada uno de los países, que reforzarán su cooperación. Guipúzcoa será, en este sentido, un territorio esencial para el plan, dado que el río Oria albergará una de las cuencas de piloto de la red de seguimiento de la angula.

Según informó el centro de investigación vasco, la gestión de la anguila europea se ha visto obstaculizada por diversos factores, entre los que se encuentran la falta de diálogo y coordinación entre países. De hecho, informó de que hasta ahora cada Estado Miembro establecía de forma independiente su actuación, por lo que utilizaba diferentes indicadores y metodologías. En este contexto, el proyecto Sudoang parte con el objetivo de promover, por primera vez, la gestión concertada y sostenible en España, Francia y Portugal en aras de la recuperación de la población de la especie.

Se trata, apuntan desde la compañía, de un plan esencial debido al «estado crítico» en el que se encuentra la anguila europea, que está fuera «de los límites biológicos seguros». En concreto, la población de la especie ha descendido a tal nivel que actualmente solo llega a las costas del territorio un 8,7% de las angulas que lo hacían antes del año 1980, mientras que en la Península Ibérica su hábitat se ha reducido en un 80%. «Su supervivencia está amenazada por el cambio climático, las barreras a la migración, la contaminación, la explotación insostenible y el tráfico ilegal», denuncian.

Una lacra contra la que la Unión Europea trata de lucha desde 2007, cuando estableció un reglamento para garantizar que todos los Estados Miembros desarrollasen planes de gestión de la anguila. Sin embargo, desde entonces su población no ha mostrado signos de recuperación: «El declive de la especie tiene un impacto muy específico en el área Sudoe (España, Francia y Portugal) porque su desaparición tendrá efectos negativos en los ecosistemas en los que habita y porque el empleo y los modos de vida ligados a su pesquería están en riesgo.

Cuencas piloto

El proyecto, liderado por Azti y cofinanciado por Feder, dotará a los países de herramientas conjuntas de evaluación y gestión que refuercen su capacidad para tomar decisiones basadas en una mayor evidencia científica y de una manera más concertada. Asimismo, se diseñará una estrategia que permita que los parámetros para el seguimiento de la anguila se recojan de manera coordinada y armonizada. En concreto, se creará una red de seguimiento de la anguila a través de 10 cuencas piloto mediterráneas y atlánticas, entre las que se encuentra el Oria. Junto al río guipuzcoano han sido seleccionados el Nalón, el Ulla, el Miño, el Mondego, el Guadalquivir, el Guadiaro, el Ter y el Bages-Sigean.

Finalmente, se reforzará el diálogo para impulsar la conservación de la anguila y sus hábitats, lo cual se compatibilizará con una explotación a largo plazo que garantice su mantenimiento. Una información que, esperan, sirva también para coordinar la labor policial contra el tráfico ilegal.