La «marea negra» producida por el hundimiento del Grande América
La «marea negra» producida por el hundimiento del Grande América - AFP

Preocupación entre los pesqueros vascos por el vertido de fuel: «No vienen a la memoria tragedias pasadas»

El Gobierno vasco insiste en que no hay previsión de que la marea negra llegue a costas del País Vasco

Bilbao Actualizado: Guardar
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La llamada a la calma de las instituciones no consuela a los pescadores vascos, que observan con recelo el avance de la «marea negra» que brota del barco hundido en el golfo de Vizcaya. Un suceso que les retrotrae a tragedias del pasado como la que protagonizó el Prestige, el buque que en 2002 vertió casi 80.000 toneladas de fuel sobre aguas gallegas.

Desde la Federación de Cofradías de Pescadores de Guipúzcoa reconocen que existe una «lógica preocupación» en el sector: «Nos vienen a la memoria tragedias pasadas sobre vertidos en la mar», apunta Miren Garmendia, secretaria de la organización, que explica que los pescadores están «a la espera de conocer las consecuencias» de este nuevo desastre. En este sentido, recuerda que más allá de los problemas que pueda causar a nivel medioambiental, la nueva fuga afectaría a los pesqueros del territorio en plena campaña del verdel y la anchoa.

Garmendia asevera que el vertido del barco italiano «no va a ser de la magnitud del Prestige», si bien insiste en que «cualquier vertido siempre es negativo para la mar».

«No es previsible» su llegada al País Vasco

Las alarmas saltaron a raíz del hundimiento el pasado miércoles del navío «Grande América», operado por el armador Grimaldi Group, a algo más de 300 kilómetros de la costa francesa. Un incendio fue el detonante del naufragio del navío, que se desplazaba hacia Casablanca (Marruecos) con 27 personas a bordo. Todas ellas fueron rescatadas sanas y salvas, aunque en torno a 2.200 toneladas de fuel fueron a parar al agua. Las autoridades marítimas advirtieron de la aparición de una mancha de hidrocarburos de 10 kilómetros de largo por uno de ancho que se desplaza a una velocidad de 35 kilómetros al día.

Pese a la relativa cercanía de la marea negra, el Gobierno vasco confía en que el fuel no alcance las costas del territorio, aunque desde el Ejecutivo aseguran que están atentos a cualquier novedad que se pueda producir al respecto para iniciar el protocolo de actuación pertinente. «Se establecería una mesa de coordinación interinstitucional para hacer un seguimiento de las labores a llevar a cabo», explicó en la Ser la viceconsejera de Medio Ambiente, Elena Moreno, que pese a todo insistió en que «los pronósticos son buenos».

Sobre la misma línea trabaja el SOS Deiak, que este lunes ha apuntado que «no es previsible» que el fuel del Grande América llegue en los próximos días a la costa vasca.