Alfonso Alonso, frente a Josu Erkoreka e Iñigo Urkullu
Alfonso Alonso, frente a Josu Erkoreka e Iñigo Urkullu - EFE

PP y Gobierno vasco vuelven a distanciarse en un momento clave de la legislatura de Urkullu

Los populares reconocen que el «contexto» actual dificulta cualquier negociación

VitoriaActualizado:

Los últimos acontecimientos en las localidades alavesas de Laguardia y Labastida, donde el PNV se alió con EH Bildu para desplazar de la alcaldía al PP, han enfriado las relaciones entre los populares y el Gobierno vasco en un momento determinante de la legislatura. El gabinete de Iñigo Urkullu acaba de iniciar los contactos con las fuerzas de la oposición para sacar adelante su proyecto de Presupuestos de 2020 y evitar una nueva prórroga, pero ya no cuenta con el respaldo del partido que lidera Alfonso Alonso, que reconoce que el «contexto» actual dificulta cualquier negociación.

Parecía que el PP, el partido que facilitó la aprobación de las Cuentas autonómicas de 2018 y 2017, había reconducido en las últimas semanas su relación con la coalición del Ejecutivo tras el enfriamiento producido a raíz del apoyo del PNV a la moción de censura contra Mariano Rajoy y la moción que los populares impulsaron en el Senado contra el traspaso de competencias al País Vasco. El propio Alonso tendió recientemente la mano a Iñigo Urkullu para consensuar juntos el programa legislativo con la condición de que los nacionalistas se alejaran de los postulados de EH Bildu y apostaran por la «moderación».

Pero ese nuevo clima de distensión entre populares y nacionalistas duró poco. El detonante fue la alianza conformada entre el PNV y EH Bildu en Laguardia y Labastida, municipios en los que ganó las elecciones el PP. Toda una «incongruencia», apuntó Alonso, en un momento en el que el Gobierno vasco reclama apoyos para su proyecto de Presupuestos de 2020. El movimiento de los nacionalistas en las localidades alavesas generó un «gran malestar» en el seno del PP vasco, reconocieron fuentes del partido conservador, que señalaron que «el contexto complica mucho las cosas» de cara a la negociación de las Cuentas.

Nueva prórroga

El escenario es incierto, y el Gobierno vasco no descarta ninguna salida. Ni siquiera la de prorrogar nuevamente las Cuentas, opción a la que ha hecho alusión este martes el portavoz del Ejecutivo, Josu Erkoreka. «La prórroga es posible y se produciría de forma automática el 1 de enero» ha dicho en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno», en la que ha asegurado que, al igual que en el pasado ejercicio, la no aprobación de los Presupuestos «no sería un drama».

El Gobierno vasco se ha citado ya con Elkarrekin Podemos y EH Bildu para negociar su posible apoyo a las Cuentas. La puerta sigue abierta también para el PP, ha afirmado Erkoreka, que ha reclamado «altura de miras» a los populares para «superar posiciones partidistas a favor del interés general».

«No» al adelanto electoral

Erkoreka ha vuelto a rechazar la posibilidad de que Urkullu adelante las elecciones al Parlamento vasco, donde en la actualidad la alianza que conforman PNV y PSE se encuentra en minoría. Desde algunos sectores de la Cámara autonómica se tanteó la posibilidad de que el lendakari aprovechara el impulso de su partido tras los buenos resultados cosechados en las pasadas elecciones para buscar una mayoría parlamentaria. Una opción que se alimentó de las dificultades del Ejecutivo de impulsar su calendario legislativo. En este sentido, fuentes parlamentarias llegaron a vincular la celebración de las elecciones a una nueva prórroga de las Cuentas.

Sin embargo, el Ejecutivo ha descartado la convocatoria de elecciones. «Nuestro horizonte es el cumplimiento de los plazos de legislatura», inciden desde Lendakaritza.