El País Vasco busca acabar con el tabaco en las playas

El Departamento de Salud anuncia un plan para sensibilizar sobre el peligro de fumar en zonas públicas

VitoriaActualizado:

El País Vasco presenta la tasa de fumadores más baja del último cuarto de siglo, aunque aún hay obstáculos que sortear en el camino hacia la sociedad «libre de humo». Los cigarrillos que más inquietan a las autoridades autonómicas son los que se encienden en los espacios públicos, como es el caso de las playas. Al respecto, la consejera de Salud, Nekane Murga, avanzó ayer que su departamento trabajará para que sean los propios ciudadanos los que, «de forma voluntaria», prescindan del tabaco en las zonas costeras.

La Ley de Adicciones vasca que se aprobó en 2016 no contempla la prohibición de fumar en las playas, uno de los ecosistemas más sensibles a la contaminación que producen los cigarrillos. El principal problema son las colillas, un importante foco de basura que se acumula en el mar. Estas están compuestas de celulosa, un material no biodegradable, y contienen nicotina, alquitrán, acetona y amoniaco.

Al respecto, Murga avanzó este miércoles que el Departamento de Salud autonómico emprenderá acciones para sensibilizar a los ciudadanos sobre los problemas que genera fumar en las playas, así como en otros lugares públicos como los parques. La consejera no detalló cuál será su línea de actuación, aunque a priori el Ejecutivo no impondrá sanciones económicas a los bañistas. Por el contrario, el plan estaría encaminado a proporcionar información a los usuarios para que prescindan del cigarrillo «de forma voluntaria».

«Aún queda mucho por hacer en la lucha contra el tabaco», subrayó la dirigente nacionalista, que informó de que solo en 2019 se impusieron 192 sanciones por denuncias contra locales de locales de hostelería que permitían fumar. La cifra, en cualquier caso, es sensiblemente inferior a la de 2016, cuando se registraron 268 multas.

En este sentido, Murga se mostró satisfecha por los avances que se han producido en los últimos años en la Comunidad Autónoma vasca, donde el 75% de la población ya no fuma. Se trata de la tasa más baja de los últimos 25 años. Además, el porcentaje de personas que fuma de forma habitual ha caído hasta el 22%.