El Correo

Malestar entre los taxistas bilbaínos por la limitación de velocidad a 30 kilómetros

«Nuestro objetivo es buscar la inmediatez, y el cliente terminará por quejarse», sentencian

BilbaoActualizado:

Los vehículos de Bilbao circulan desde el pasado sábado a un máximo de 30 kilómetros por hora. Una restricción que afecta al 87% de las vías de la villa y con la que su ayuntamiento busca no solo reducir la siniestralidad, sino también mejorar la calidad del aire. No es casualidad que la medida se haya implantado en periodo estival, época en la que suele haber menos afluencia de tráfico: «En septiembre esta filosofía estará plenamente implantada», aseveró el lunes el concejal de Movilidad, Alfonso Gil. Menos optimistas se muestran desde el sector del taxi, uno de los principales afectados, que cuestionan la viabilidad de una norma que les puede llevar a «perder clientes» a corto plazo.

«El que pide un taxi es porque tiene prisa», sentencian los conductores profesionales, que destacan que cuando más se nota la restricción de velocidad es por la noche, cuando hay menos tráfico. En este sentido, algunos taxistas de la capital vizcaína temen que la medida del Ayuntamiento termine por congestionar las calles: «Nuestro objetivo es buscar la inmediatez, y el cliente terminará por quejarse», argumentan.

Por el momento no se ha producido ningún tipo de incidencia, señala el responsable de Radio Taxi Bilbao Iñaki Pardo, que sin embargo duda de que reducir la velocidad vaya a tener efectos positivos en el medio ambiente. Por el contrario, destaca que conducir en marchas bajas «genera más contaminación», por lo que aboga por buscar alternativas como el uso de vehículos ecológicos. De hecho, la compañía incluyó recientemente en su flota seis nuevos coches 100% eléctricos, que cada vez serán más habituales en la ciudad.

Sanciones

El Ayuntamiento de Bilbao custodiará las carreteras de la villa con seis cámaras y siete radares. Durante el verano, sin embargo, no impondrá sanciones económicas a los conductores que rebasen por primera vez el límite de 30 kilómetros por hora. Según los datos de la Dirección General de Tráfico, este tipo de multas son de carácter «grave», y conllevan el pago de 100 euros si la velocidad alcanzada oscila entre los 31 y los 50 km/h.

La pena alcanza los 300 euros y la pérdida de dos puntos de carnet de conducir si se circula entre los 51 y los 60 km/h. A partir de los 80 kilómetros se considera un exceso «muy grave», lo cual acarrea 600 euros de penalización y seis puntos.