Juan de Dios Dávila
Juan de Dios Dávila - A.M.
Entrevista

Juan Dávila (Vox): «El País Vasco y Cataluña se han convertido en monedas de cambio para tener poder»

El cabeza de lista de Vox por Guipúzcoa afirma que «donde hay más España hay más libertad»

San SebastiánActualizado:

Juan de Dios Dávila rehúsa hacer cálculos preelectorales. Tampoco entra a valorar lo que define como «alianzas de siglas». «De lo que hay que hablar es de proyectos —dice—. Apoyaremos a todo aquello que fortalezca a España». Pese a todo, el cabeza de lista de Vox por Guipúzcoa, hermano del teniente coronel asesinado Fidel Dávila, asegura que el próximo domingo habrá sorpresas tras el recuento de los votos.

¿Es Guipúzcoa el territorio más difícil, más hostil para Vox?

Territorio hostil es aquel en el que está el nacionalismo. Guipúzcoa es especialmente compleja no ya para Vox, sino para la libertad de expresión. Nuestros compañeros de Cataluña y los de la Comunidad Autónoma vasca tenemos el mismo problema. La solución que propone Vox es más España, porque donde hay más España hay más libertad.

Sin embargo, las encuestas no auguran un resultado favorable para Vox en la provincia.

Yo creo que hay que recordar que en San Sebastián, el PP, en los tiempos que defendía sus valores con acciones y no con palabras, estuvo a punto de ganar las elecciones. Con Gregorio Ordóñez, que por eso le asesinaron. Aquí ha habido una profunda decepción en cuanto a los partidos no nacionalistas. Nuestra querida tierra vasca y la catalana se han convertido en monedas de cambio para tener el poder a nivel central. Tanto el Gobierno del PP como el del PSOE han preferido pactar con nacionalistas a costa de disminuir la intensidad de su mensaje tanto en el País Vasco como en Cataluña. Es una traición absoluta. Lo que Vox quiere es trabajar para devolver la libertad de nuevo a esta tierra. Vamos a trabajar de forma constante y con presencia aquí para ir cambiando esta situación y dar esperanza.

¿Cuál sería un resultado positivo para Vox aquí?

Evidentemente, conseguir representación en el Parlamento español sería un éxito clarísimo. Pero desgraciadamente, por la política antinatalista y abortista del PNV, Guipúzcoa ha perdido un diputado. Queremos reforzar la presencia de Guipúzcoa en el Parlamento español con medidas para que esta tierra tenga la representación que merece.

Se habla mucho del programa de Vox a nivel estatal, pero ¿qué propone para Guipúzcoa?

El principal problema de Guipúzcoa es de libertad de expresión. Hay que fortalecer la identidad vasca, y esta es imposible pensarla sin la identidad española. También hay otros problemas, como la natalidad, que ha disminuido un 62% entre el 76 y 2018; y la RGI, que está favoreciendo al vago cuando hay gente que trabaja ocho horas de lunes a sábado y cobra 700 u 800 euros. Estas rentas pueden ser algo temporal para superar un bache, pero siempre y cuando esa persona busque un trabajo y sea productivo, no para vivir de la sopa boba.

Apunta a uno de los «emblemas» que defiende el nacionalismo, además de una herramienta muy interiorizada en el País Vasco. ¿Cree que eso puede pasarle factura en las urnas?

Mire, nosotros no trabajamos para alcanzar el poder por el poder. Nuestro mensaje no está en función de los votos, sino en función de los problemas que creemos que existen y de las soluciones que proponemos. Aquí se están fomentando vagos. Luego hay un problema enorme con el euskera que se pide para la función pública cuando el 70% de los vascos habla español en su casa. Si efectivamente el vasco considera que ese no es el problema no tendré votos, estará ejerciendo su libertad igual que yo quiero ejercer la libertad de poder explicar esto libremente, cosa que el nacionalismo no me deja hacer libremente en la plaza pública. Ni siquiera nos alquilan locales privados por miedo a que haya altercados.

Una de las posturas más polémicas de Vox es la que mantiene respecto al Cupo ¿Cuáles son sus verdaderas intenciones?

Mi postura es que los derechos están en función de las obligaciones. Si yo aporto determinado dinero al bienestar de los españoles, no puedo pretender tener derechos por encima de ellos. Si hiciésemos un Cupo vasco para todas las Comunidades Autónomas, no habría dinero suficiente. No es un reparto proporcional, no estamos repartiendo la tarta en función de lo que le corresponde a cada uno. A la CAV se le está dando más de lo que le corresponde. Entiendo que esto beneficia al ciudadano vasco, pero este tiene que entender que la solidaridad es básica para alcanzar la paz social en España. Cuando una persona se aprovecha de otra genera rencor, un victimismo. Nosotros estamos pensando en el bienestar de todos los españoles.

Aboga por suprimirlo, entonces.

Por reformarlo. El problema es que el cálculo que se hace siempre se ajusta al alza. El vasco no quiere ser injusto con el resto de los españoles. Es una persona justa, trabajadora. Con palabra. Y el País Vasco puede tener una mejora económica brutal, pero hay cosas que lo están lastrando.

¿Qué cosas?

Entre otras cosas, la RGI y le hecho de que se está expulsando a una parte de la población que no es vascoparlante. Además, ha habido una desindustrialización muy fuerte en toda la Comunidad Autónoma. Con esta ideología marxista de ETA parece que el empresario es un explotador del trabajador. Al final, la situación se hace desagradable y se va. Muchas industrias han perdido el apellido vasco.

¿Cómo se pone fin a los conflictos nacionalistas?

En primer lugar haciendo algo tan sencillo como cumplir la Ley. El otro día, cuando estuvimos en el Kursaal, había gente preguntando a los asistentes que qué hacía en un acto de Vox y les llamaban fascistas. Les escupían, les empujaban. ¿Y qué pasó? Nada. ¿Hubo algún detenido? Ni uno. Aquí en Guipúzcoa se pueden pasar la Ley por donde les guste, no pasa nada. Al PNV le interesa mantener el miedo para verse como el voto útil y que se prefiera votarles a ellos para que no vengan los etarras.

También el Gobierno vasco apela a la Ley, en este caso el Estatuto de Guernica, para reclamar más competencias.

Bueno, ellos hace una interpretación del Estatuto, que además nosotros queremos transformar. Porque si se transfieren competencias como la penitenciaria todos sabemos lo que va a pasar. Vox no piensa dar la más mínima competencia a gente desleal que ahora mismo está legislando para hacer pasar al criminal como un luchador por la libertad mientras a los guardias civiles y los policías se les hace pasar por torturadores. Eso es depreciable. Contra esto vamos a luchar, y estamos luchando. Mi padre fue amenazado por ETA, mi hermano mayor fue asesinado por ETA. Conozco bien el tema, y no quiero engañar absolutamente a nadie. Vamos a luchar sin cuartel.

¿Cree que habrá sorpresas el domingo?

Muchísimas. Creo que las encuestas están muy manipuladas, que se ha querido crear una tendencia. Cualquier persona que esté en la calle lo sabe. Yo estoy harto del voto por miedo. Hay que votar en función de lo que uno cree y los valores que uno tiene. A quien sea, pero en total libertad. Si se vota por miedo se es rehén de un partido.