El portavoz del Ejecutivo vasco, Josu Erkoreka
El portavoz del Ejecutivo vasco, Josu Erkoreka - EFE

El Gobierno vasco pide 37 nuevas competencias a un Estado que a su parecer les «ningunea»

El portavoz del Ejecutivo autonómico, Josu Erkoreka, acusa al PP de «bloquear» las transferencias

BilbaoActualizado:

El Gobierno vasco circula ya por la particular «vía» que anunció el pasado jueves el lendakari, Íñigo Urkullu. Un proceso que pretendió distanciar del catalán pero que parte también con el objetivo de alcanzar un nuevo estatus político para el territorio. La máxima de los nacionalistas es avanzar hacia una nación confederada que ahonde en el concepto de «bilateralidad» en el que tanto han insistido a lo largo del último año y que precisa, entre otras disposiciones, de la negociación de las 37 competencias que quedan «pendientes de transferir». En palabras del portavoz del Ejecutivo autonómico, Josu Erkoreka, se trata de una «deuda histórica» del Estado, al que acusó de «ningunear la singularidad de Euskadi».

Con un discurso más agresivo que el que ha imperado en Vitoria durante los últimos meses, el mandatario nacionalista ha manifestado que el Ejecutivo central «realiza un uso abusivo de su capacidad para imponer medidas unilaterales, hacer tabla rasa y convertir a Euskadi en una Comunidad Autónoma más». En este sentido, ha subrayado que el PP «cuestiona la capacidad de la administración autonómica «para autoorganizarse», razón por la cual pretende «convertir a las instituciones vascas en meros agentes auxiliares del poder central».

A juicio de los nacionalistas, este hecho supone un «incumplimiento de la Ley» por parte del Estado, que todavía les «debe» 37 transferencias desde 1978, año en el que se firmó el Estatuto de Guernica. Erkoreka, que este viernes ha presentado dos informes solicitados por la Ponencia de Autogobierno al respecto, ha reiterado que la gestión de las prisiones y de la Seguridad Social son «prioritarias» para el gabinete de Urkullu, y ha subrayado que los «pretextos» del PP para «bloquear» dichas cesiones «carece de sentido».

Escepticismo

Por su parte, el PP vasco contempla con escepticismo la «aventura» en la que pretende embarcarse el PNV. Su presidente, Alfonso Alonso, ha advertido al Ejecutivo autonómico de que si opta por impulsar planes como los que en su día intentó llevar a cabo Juan José Ibarretxe perderá su apoyo en la Cámara. A pesar de todo, ha añadido que su principal objetivo es mantener esa «senda» de colaboración que ha existido en materia financiera entre ambas formaciones.