Pedro Azpiazu
Pedro Azpiazu - EFE

El Gobierno vasco emite 600 millones para «bonos sostenibles»

Son 100 millones de euros más que los que que se emitieron el pasado año

BilbaoActualizado:

El Gobierno vasco anunció ayer una segunda emisión de bonos sostenibles por importe de 600 millones de euros, 100 más que el pasado año. Un movimiento enfocado a captar fondos para financiar proyectos ligados al ámbito social y medioambiental, informó ayer el consejero de Hacienda, Pedro Azpiazu, que apeló al buen momento que atraviesa el mercado financiero y la gran acogida de la primera emisión.

El dirigente nacionalista no avanzó cuál será la fecha exacta de la emisión del bono al mercado. «Cuando las condiciones así lo aconsejen», acertó a decir el consejero, que mantiene abiertos los contactos con posibles inversores. El Ejecutivo vasco ahondará de esta forma en la emisión de deuda «sostenible», que será destinada en su totalidad a proyectos relacionados con el medio ambiente y el ámbito social.

«El Gobierno vasco continúa con el firme propósito de desempeñar un papel importante en el desarrollo del mercado de bonos sostenibles y promover la financiación responsable y eficiente para abordar los desafíos medioambientales, económicos y sociales de Euskadi», subrayó Azpiazu en una rueda de prensa en la que compartió protagonismo con el viceconsejero de Economía, Finanzas y Presupuestos, Alberto Alberdi, que incidió en que en la actualidad se dan unas «condiciones muy buenas» en los mercados financieros para emitir deuda.

Éxito en 2018

Las categorías que se van a financiar con esta deuda corresponden en un 83% a programas sociales, mientras que el 17% restante se destinará a proyectos medioambientales como vivienda asequible, acceso a la educación y a la sanidad, generación de empleo, políticas sociales, transporte sostenible, energía renovable y gestión sostenible del agua.

El reto es repetir el éxito del pasado ejercicio, cuando más de 100 inversores de 13 países solicitaron el triple de los 500 millones de euros ofertados. El 65% de los mismos se colocaron en inversores internacionales y el resto en España con un tipo nominal resultante del 1,45% en 10 años y un «spread» o diferencia de rentabilidad de 15 puntos. Un hecho que motivó que el Ejecutivo vasco explorara nuevos mercados, como el holandés; y la entrada de nuevas entidades como Caixbank y Banco Sabadell.