La cruz vitoriana de Olárizu queda seriamente dañada tras ser atacada por un grupo de desconocidos

Los vándalos aseguran que no podían quedarse «de brazos cruzados» ante un símbolo «franquista»

BilbaoActualizado:

Un grupo de individuos volvió a atacar la pasada madrugada la cruz vitoriana de Olárizu, que ha quedado seriamente dañada. Los vándalos se sirvieron de una radial para cortar la base del monumento, al que ataron unas cuerdas como incitación a su derribo. Se trata de la misma cruz que hace una semana fue objeto de pintadas por su supuesta simbología franquista.

Los autores del ataque han enviado esta mañana un comunicado a la radio «Hala Bedi», cercana a la izquierda radical. En su escrito, los vándalos han alegado que no podían «quedarse de brazos cruzados» ante este tipo de monumentos: «La cruz franquista es pasado —argumentan—. Tenemos la opción de aprovechar los lodos de esa cruz para homenajear a miles de luchadores de la resistencia antifranquista y por la libertad».

El comunicado venía acompañado de un vídeo en el que se aprecia el momento en el que los individuos utiliza una radial para cortar la base de la cruz. El encofrado de hormigón quedó destrozado con un martillo demoledor, y posteriormente se cortaron los hierros.

Efectivos de Policía Local, Bomberos, Zona Rural y Mantenimiento urbano acudieron al monte Kutzemendi para evaluar los daños, que son importantes. Tras un primer análisis, se estima que la obra de reparación será larga, compleja y costosa, por lo que inicialmente se ha decidido aplicar medidas provisionales para reforzar la parte dañada en la base de la cruz y establecer un perímetro en torno a la misma para garantizar la seguridad de las personas.

Lo cierto es que la cruz ha sido objeto de polémica en los últimos meses por su presunta simbología franquista. El concejo de Mendiola llegó a reclamar en agosto su demolición, aunque el Ayuntamiento de Vitoria rechazó la propuesta. En cualquier caso, el monumento posee un origen estrictamente religioso, pues se erigió en el año 1952 para recordar la Santa Misión celebrada un año antes en la localidad alavesa.

EH Bildu no condena el ataque

Todos los grupos políticos del Ayuntamiento de Vitoria han condenado el ataque a la cruz excepto EH Bildu, que ha rechazado adherirse a la declaración. La coalición soberanista ha emitido un comunicado en el que emplaza a abrir un debate «sobre cómo actuar con los diferentes elementos heredados de la dictadura franquista», y añade que la decisión del Consistorio de no derribar el monumento ha «enquistado el problema».

El alcalde de Vitoria, Gorka Urtaran, ha insistido en que la cruz «no solo es un símbolo religioso», sino que forma parte del patrimonio, la tradición, la historia y la cultura de la ciudad: «Es inconcebible e intolerable que una minoría se tome la justicia por su mano y decida lo que tiene que permanecer y lo que tiene que derribarse», ha denunciado el regidor, que ha añadido que resulta inadmisible que los agresores «tengan respaldo en el Ayuntamiento» porque eso «retrotrae a tiempos pasados».