Bea Fanjul
Bea Fanjul - Maika Salguero

Beatriz Fanjul: «Andalucía supo elegir bien, y España hará igual el 28-A»

La candidata popular por Vizcaya sostiene que el País Vasco «tiene que refugiarse bajo un paraguas constitucionalista»

BilbaoActualizado:

Tiene 27 años y una mochila «cargada de convicciones». Su actitud, resuelta y jovial, no pasó por alto para la nueva dirección del PP, con Pablo Casado a la cabeza, que ha visto en ella a la abanderada de la revolución que pretende llevar a cabo en Vizcaya. Él mismo comunicó a Beatriz Fanjul (Bilbao, 1991) que sería cabeza de lista al Congreso en una provincia tradicionalmente difícil para los populares.

Pasar de ser secretaria general de Nuevas Generaciones a candidata del PP al Congreso constituye un «salto importante», reconoce Fanjul, que hasta la fecha compaginaba su actividad en el partido con el trabajo. «Pero en política no se pueden medir los tiempos, no te puedes anticipar a nada», asegura la bilbaína.

¿Cómo recibió la noticia de que iba a ser cabeza de lista por Vizcaya?

Al principio quedé en shock. Sé que es todo un reto, pero creo que el mundo es para los valientes y no podía dejar de lado la responsabilidad que se me había encomendado. España sangra, y como joven, como vasca, tenía que dar un paso al frente.

¿Es la juventud un hándicap o un plus a la hora de presentarse como diputada al Congreso?

En mi opinión es un plus, aunque me tenga que me digan que me tengo que enfrentar a elefantes como Aitor Esteban y Patxi López. Hay una clara diferencia entre nosotros: mientras su mochila está llena de cargas, la mía lo está de convicciones. Yo voy a hablar de presente y de futuro, que es por lo que ha apostado Pablo Casado para España y para el País Vasco.

¿Cómo va a desarrollar el PP la campaña electoral en Vizcaya?

Todavía tenemos que terminar de tratarlo, aunque evidentemente queremos demostrar a los ciudadanos que somos la única fuerza constitucionalista que defiende que somos vascos y españoles y que apuesta por un Concierto Económico sin fisuras. Lo que queremos es un País Vasco más libre, más próspero, más demócrata, más abierto. Y somos la única garantía de ello.

¿Cuáles son los peligros a los que se enfrenta el PP de cara a los próximos comicios?

El principal peligro es la división del voto. Sobre todo ahora que se han presentado nuevos partidos con políticos que se ponen medallas que se consiguieron bajo las siglas del PP.

Ciudadanos rechazó recientemente acudir en coalición con el PP vasco a las elecciones del 28-A. ¿Defendería una futura alianza con el partido de Albert Rivera?

Yo entiendo que el País Vasco tiene que refugiarse bajo un paraguas constitucionalista, porque el auge del nacionalismo no trae más que ruptura y división. Camina hacia a una Cataluña 2.0 aunque de forma más paulatina, más inteligente. Nosotros estamos abiertos a recibir cualquier apoyo siempre y cuando nunca se ceda en la defensa del Concierto y de nuestros valores de siempre.

¿Cabe Vox en ese paraguas?

Creo que su posición está demasiado escorada, y los extremos no son buenos. El PP estará abierto a buscar alianzas siempre y cuando se respete el marco constitucional y se defienda un País Vasco más demócrata. No vamos a ceder ante nuevos experimentos.

¿Son desalentadoras las encuestas?

No. Las encuestas siempre nos resultan desfavorecedoras, como sucedió en Andalucía. Pero al final, ha sido Pablo Casado el que ha encabezado el cambio en Andalucía y el PP gobierna en la Junta. Si hacemos caso a las encuestas siempre vamos a tener miedo. Lo importante es gestionar esos miedos y saber qué es lo bueno para España. Los andaluces supieron elegir bien, y los españoles lo harán también el 28 de abril. Pablo Casado será presidente.

¿Cuál sería un buen resultado en Vizcaya?

No solo que saquemos del diputado del PP, sino subir en número de votos.

¿Cuál es su postura sobre las transferencias que reclama el Ejecutivo vasco?

Nosotros siempre hemos creído en las autonomías, pero siempre y cuando se cumpla la lealtad a España. En el País Vasco gestionamos nuestro Concierto, pagamos nuestro Cupo. Consideramos que son derechos históricos de nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro, pero evidentemente siempre desde la lealtad a España.

En el pasado se mostró crítica con la línea seguida por el PP. «Políticos como Goyo no quedan ninguno, ni en el País Vasco ni en España», dijo. ¿Qué cree que ha fallado?

En el PP hay varias sensibilidades, algo lógico en un partido grande. Hay desde liberales hasta conservadores, pasando por humanistas cristianos. Cuando perteneces a un partido de este tamaño es normal que haya varias familias. Yo tengo perfectamente marcadas mis convicciones desde que entré en Nuevas Generaciones, y esa manera de entender la política casa con la actual presidencia del partido. Esa es una de las razones por las que creo que encabezo la lista. No obstante, siempre hay que respetar las demás sensibilidades.

Quizá sea el País Vasco el territorio en el que más ha quedado patente la doble corriente ideológica del PP. ¿Cree que puede pasar factura en las urnas esa división?

Yo no lo creo. Podemos tener diferentes sensibilidades, pero también muchas cosas en común. No puedes pedir en un partido tan grande que todo el mundo piense igual, no sucede como en fuerzas más pequeñas. Hay que actuar con cabeza, sin dejar atrás lo que te diga el corazón pero con responsabilidad. Al final, es un juego de malabares.

Cuál es su relación con ese otro sector, el que defendió las posiciones de Soraya Sáenz de Santamaría en las primarias?

En el partido nos respetamos, tenemos el apoyo de nuestros compañeros. Los medios de comunicación tienden a hacer un mundo de lo que no es. Lo que ha sucedido es que Pablo ha apostado por los jóvenes, por caras nuevas que en realidad llevan trabajando en el partido desde hace mucho tiempo y que ahora han dado un salto.