EFE

Las aulas reflejan el problema demográfico del País Vasco

Se acentúa el descenso de alumnos en ciclos de Educación Infantil, síntoma de la escasa natalidad de la autonomía

BilbaoActualizado:

La caída de la natalidad es un problema a corto plazo. Basta con echar un rápido vistazo a las matriculaciones del presente curso para detectarlo: el número de niños que han accedido al primer ciclo de Educación Infantil, destinado a pequeños de entre cero y dos años, ha caído casi tres puntos (2,95%) respecto al año anterior. La misma tendencia presenta el segundo ciclo (3-5 años), en el que se ha registrado un descenso del 2,34%. La consejera vasca de Educación, Cristina Uriarte, no duda en señalar hacia la pobre tasa de nacimientos como causa principal de la actual situación.

De hecho, la vasca es la tercera Comunidad Autónoma en la que más se redujo el número de nacimientos el año pasado, un 6,4%. Una caída que dobla a la que tuvo lugar en 2016, que fue del 3,2%. En concreto, en la CAV se contabilizaron 17.069 nacimientos, según el instituto autonómico de estadística (Eustat), cuyos datos revelan que el mayor descenso de natalidad se produjo en el segmento de mujeres de nacionalidad española (7,5%) -en el de las extranjeras quedó en un 2,4%-. Solo Melilla y Castilla y León empeoran estos registros.

También es constatable el progresivo incremento de la esperanza de vida de la ciudadanía vasca, cuyos vecinos mueren de media a los 83,5 años. De esta forma, el País Vasco se alza como la quinta autonomía española con mayor previsión de longevidad, solo superada por Madrid (84,5), Navarra (83,8), Castilla y León (83,8) y La Rioja (83,6). Solo el año pasado se contabilizaron 21.632 defunciones en Euskadi, casi dos puntos porcentuales más en términos interanuales. La diferencia entre nacimientos y muertes del pasado año presentó un saldo negativo de 4.563 personas.

Plan de choque

Los factores que persuaden a los padres de tener hijos responden, en gran parte de los casos, a razones económicas y laborales. Los problemas de conciliación, el desempleo o incluso la imposibilidad que tienen muchos jóvenes para emanciparse influyen en las tasas de natalidad. Precisamente, la edad en la que los adultos se marchan de la casa de sus padres ronda los 30 años, una de las más altas de la comunidad europea. Por otro lado, muchas mujeres siguen teniendo dificultades a la hora de adentrarse en el mercado laboral.

Obligado a tomar cartas en el asunto, el Ejecutivo autonómico aprobó el pasado junio el IV Plan Vasco de Familia e Infancia, destinado principalmente al incremento de la natalidad. Un programa con el que la administración promete mejorar la «calidad de vida» de las familias vascas y que está dotado con 460 millones de euros. Entre sus objetivos se encuentra aumentar hasta el 80% la tasa de empleo en la población de entre 25 y 44 años, reducir la edad en la que los jóvenes abandonan el hogar de los padres mediante ayudas a la vivienda y mejorar la corresponsabilidad entre hombres y mujeres en el cuidado de los hijos.

Más alumnos de FP

El descenso de alumnos de Educación Infantil es uno de los datos más llamativos del nuevo curso escolar, que este año cuenta con 374.957 alumnos. Según explicó Uriarte el pasado viernes en San Sebastián, el número de estudiantes de Bachiller se ha reducido un 1,25% (379 menos), mientras que los inscritos a la Formación Social han crecido un 1,38%. El 49,2% de los estudiantes acudirán a centros privados y el 50,6 % a públicos, unos porcentajes similares a los de otros ejercicios. Respecto a las ofertas lingüísticas, el modelo D continúa como mayoritario tanto en educación infantil (79,7%) comomo en la ESO (68,7%) y Bachillerato (65,1 %), mientras en FP ese porcentaje se reduce al 20,6%.