IU frena la reprobación del alcalde de Berriozar

Mientras UPN, PSN y CDN sumaron fuerzas contra Xabier Lasa por autorizar el homenaje a un etarra en julio, una vez más el primer edil tuvo en los radicales e IU a sus mejores aliados

GORKA MORENO
BERRIOZAR Actualizado:

Las sonrisas irónicas que se cruzaban los representantes de Nafarroa Bai (NaBai), la ilegalizada ANV e IU segundos antes del debate de ayer fueron el preludio de lo que muchos preveían. La concejal de IU en la localidad navarra de Berriozar, Laura Jiménez, se alineó una vez más con las dos formaciones abertzales y, con su voto en contra, impidió que saliera adelante la reprobación del alcalde, Xabier Lasa, por haber autorizado el homenaje a un etarra el pasado 8 de julio disfrazándolo de “comida popular”, por su ausencia en el décimo aniversario del asesinato del subteniente Francisco Casanova a manos de ETA y por haber consentido un encierro de los ediles de ANV en pleno ayuntamiento el 30 de junio, entre otros guiños a los radicales.

Los seis concejales de UPN, PSN y CDN -los mismos que suman Nafarroa Bai y ANV- unieron sus fuerzas para denunciar los “constantes” apoyos del primer edil hacia el entorno proetarra y cómo se ha posicionado “mucho más cerca de quienes no condenan un solo atentado que de sus víctimas”. También criticaron a la representante de IU, a quien acusaron de favorecer estas prácticas con su voto, vital para romper el desempate entre ambos bandos.

Lasa dio luz verde al homenaje a través de un edicto de autorización

El texto denunciaba que el pasado 8 de julio, el colectivo de apoyo a los presos de ETA Etxerat celebró en el frontón de la escuela pública municipal un homenaje al terrorista Zigor Larredonda con la autorización expresa del alcalde. El etarra fue condenado en 2004 a nueve años de prisión por colaborar con el comando Barcelona, al que se atribuyen los asesinatos del ex ministro socialista Ernest Lluch, el del guardia urbano de Barcelona Juan Miguel Gervilla y dos contra concejales del PP. Tal y como informó ABC, tanto Etxerat como el propio Lasa disfrazaron el acto de “comida popular”.

Además de “no cobrar las pertinentes tasas por usar unas instalaciones municipales”, detallaba la moción, Lasa dio luz verde al homenaje a través de un edicto de autorización -mucho menos accesible que la habitual resolución de Alcaldía- y tan sólo seis días antes de que tuviera lugar el acto, a pesar de que la petición se había registrado en mayo. La oposición conoció lo sucedido quince días después de la celebración.

“La estrategia de acercamiento de NaBai a ANV es especialmente visible en nuestra localidad, donde el alcalde ha convertido a los miembros de este partido ilegalizado en los auténticos dirigentes de la política municipal, permitiéndoles excesos que no permitiría a ningún otro grupo o colectivo. Le hemos visto despidiendo con honores en la puerta de su casa a Pernando Barrena cuando era detenido en Berriozar y, sin embargo, nunca lo hemos visto en el homenaje a Francisco Casanova, asesinado por ETA en nuestro pueblo. Casualmente los cuatro años de su mandato ha hecho coincidir sus vacaciones con el 9 de agosto, fecha de tan dramático aniversario. Y hemos visto también al Sr. Lasa acompañando como testigo a los concejales de ANV en su juicio ante la Audiencia Nacional para apoyarles y defenderles, cosa que nunca ha hecho con las víctimas del terrorismo”, indicaba el texto, presentado por UPN.

Reacciones de los grupos municipales

“ANV ha campado a sus anchas en el ayuntamiento”, subrayó el portavoz de UPN en el consistorio berriozartarra, Sergio Sayas. El regionalista definió los actos como “un insulto a las víctimas” y señaló que no se había exigido el pago de las tasas por usar una instalación municipal a Etxerat hasta que su partido solicitó un informe al interventor municipal. “Al día siguiente, el ayuntamiento giró el recibo. Nos constan cinco actos más en los que no se pidió cantidad alguna. También le pedimos un informe al respecto al interventor y aún no nos lo ha pasado. Pero sí se acordaron de cobrar 42,80 euros a Vecinos de Paz -el colectivo que organiza el homenaje anual a Francisco Casanova-. Está muy claro a qué organizaciones ayuda”, apuntó Sayas.

Lasa aseguró que Etxerat había abonado los 85 euros pertinentes «hará más de un mes»

Con el mismo tono sarcástico y mofándose de estas acusaciones, Lasa aseguró que Etxerat había abonado los 85 euros pertinentes “hará más de un mes”, pero la celebración tuvo lugar el pasado 8 de julio, por lo que pasaron varias semanas hasta que el cobro se hizo efectivo. “Ningún acto ha sido ilegal y, si lo hubiera sido, ya estaríamos ante los tribunales. Ceder un local a una asociación legal, sea del signo que sea. Ésa es la responsabilidad del ayuntamiento. Tratar a todo el mundo por igual. Es hora de pensar más en Berriozar, ahora que se abren esperanzas para la paz. ¡Váyase por la puerta grande y deje de incordiar con niñerías!”, le recriminó el primer edil al portavoz de UPN.

Estas palabras encontraron una rápida respuesta por parte del socialista José Antonio Navidad, quien recordó cómo la izquierda abertzale “siempre” pide a quienes padecen la violencia “en primera persona” que cedan. “Algunos en este pleno llevamos escolta. Ustedes nunca se dirigen a las personas que en Berriozar han sembrado la semilla del odio. Casi se afana de la cesión de los locales, pero si pidiera uno la Falange, ¿tampoco se lo negaría? Es una cuestión de respeto a las víctimas. Y encima nos hemos enterado del homenaje a través de los medios de comunicación”, declaró Navidad, quien a su vez subrayó que en anteriores legislaturas jamás se habían consentido esta clase de celebraciones. En ese instante, Lasa calló.

Mucho más sorprendentes resultaron las palabras de la edil de IU, que justificó su postura resaltando que una moción así sólo puede aprobarse en dos casos: “cuando existe una mala gestión o hay un caso de corrupción”. “Esta moción carece de fundamento. Alcaldía permitió el uso de un local a una asociación legal. Y si hubo hechos delictivos, es la justicia la que debe actuar”, destacó Jiménez, que parecía estar cubriendo las espaldas a Lasa respecto a su ausencia en el aniversario de la muerte de Casanova al avalar que “mientras cumpla con sus obligaciones de alcalde, podrá planificar sus vacaciones como estime oportuno”. El primer edil alegó posteriormente que no acude a dicho homenaje por ser “un acto político” donde “se pone a caldo” a NaBai.

Y después de que el portavoz de ANV, Fermín Irigoyen, apenas hiciera uso de la palabra “para no dar titulares” al portavoz de UPN, el propio Sayas insistió en que “con la misma ley en la mano”, el ayuntamiento jamás autorizó iniciativas del entorno de ETA hasta que Lasa llegó al poder: “Tristemente, en IU no hay sorpresas. Una vez más, salva la cara del alcalde. No es de recibo que usted respalde los actos convocados por presos etarras. Usted ha dado dos razones para una reprobación. Pues bien. Para hablar de la mala gestión está la ciudadanía cada cuatro años. Y para la corrupción están los tribunales”, le reprochó a Jiménez.

La anécdota llegaría en el momento de la votación, cuando el alcalde levantó la mano por error en señal de apoyo a la reprobación. Tardó varios segundos en reaccionar y, tras ruborizarse, sonrió. Pero esta vez no lo hizo con el mismo gesto sarcástico que antes del debate. Mejor dicho, fue la única ocasión del pleno en que pareció avergonzado