La ikurriña, en el balcón del Ayuntamiento de Pamplona durante el Chupinazo de San Fermín de 2015
La ikurriña, en el balcón del Ayuntamiento de Pamplona durante el Chupinazo de San Fermín de 2015 - AFP

El TSJN concluye que hubo «fraude de ley» en la colocación de la ikurriña en los Sanfermines 2015

Considera que se invitó a parlamentarias vascas con la única finalidad de dar cobertura legal

PAMPLONAActualizado:

El Tribunal Superior de Justicia de Navarra ha zanjado la polémica sobre la colocación de la ikurriña en los ayuntamientos navarros declarándolo como «fraude de ley». Sobre esta sentencia no cabe recurso, por lo que la declaración del máximo tribunal navarro es ya definitiva y hace casi imposible que la ikurriña vuelva a ondear en el balcón municipal de Pamplona en el comienzo de los Sanfermines de la semana que viene.

La sentencia del TSJN responde concretamente a los recursos presentados por los Ayuntamientos de Pamplona y de Tafalla contra la sentencia del juzgado de lo contencioso administrativo número 2 de Pamplona que dictaba igualmente que se trataba de un ejercicio de «fraude de ley». Pero el tribunal sostiene que «esta práctica fue utilizada de manera generalizada, expansiva, mimética, indiscriminada y abusiva por una pluralidad de ayuntamientos navarros el pasado verano».

La sentencia considera que «ambos consistorios invitaron a parlamentarias vascas para dar cobertura legal al izado de la bandera vasca». Es más, el propio alcalde de Pamplona, Joseba Asirón, declaró en una entrevista ante de los Sanfermines pasados que buscarían una fórmula para dar cobertura legal a la imposición de la ikurriña en el balcón consistorial.

El Ayuntamiento de Pamplona ya ha afirmado que «acata la sentencia», aunque asegura que «en ningún caso» su intención fue cometer ese fraude, sino en su caso tomar las decisiones que considera que se ajustan precisamente al contenido de la citada ley. Asirón ha hecho un llamamiento a que «en el menor plazo de tiempo posible, se aborde el debate sobre el futuro de esta legislación (la ley foral de símbolos y banderas), fuente de continua polémicas, de crispación y de enfrentamientos».

De hecho, el portavoz parlamentario de Bildu, ya afirmó que habría que cambiar la ley antes del verano, para evitar este tipo de problemas. Pero las diferencias en el seno del cuatripartito a este respecto ha hecho imposible que se produzca dicho cambio en la legislación, por lo que hace muy difícil que este verano se vuelva a dar las circunstancias del año pasado en el que más de una decena de ayuntamientos de Navarra colocaron la bandera de una comunidad vecina en el balcón principal.