El PSOE rompe «todos sus acuerdos» con NaBai en cinco ayuntamientos navarros

ALBERTO LARDIÉS | NAVARRA
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El Partido Socialista de Navarra (PSN) decidió ayer dar por rotos «todos los acuerdos» existentes con Nafarroa Bai en distintos ayuntamientos navarros ante las actitudes que la coalición vasquista está manteniendo en los últimos tiempos respecto a los proetarras de ANV. Socialistas y nacionalistas mantenían acuerdos de Gobierno en los municipios de Olite, Burlada, Alsasua, Villava y Zizur Mayor. La duda estriba ahora en si en esas localidades los socialistas darán pasos, junto a UPN, para cambiar a los alcaldes.

La decisión de romper los pactos, anunciada por el secretario general del PSN-PSOE, Roberto Jiménez, viene precedida por el desacuerdo de este partido con la actitud de NaBai con la ilegalizada ANV y con el «perfil más nacionalista» que a juicio de los socialistas han evidenciado en los últimos meses. De hecho, Jiménez denunció el «acercamiento creciente» de NaBai a ANV, su progresiva «radicalización» y hasta su «aproximación estratégica» al entorno proetarra. No en vano, la propia izquierda abertzale abrió ayer las puertas «de par en par» a la colaboración con NaBai, coalición nacionalista vasca que aglutina a Aralar, PNV, EA y Batzarre. En los dos años de la legislatura en curso, las relaciones entre NaBai y PSN se han ido deteriorando a gran velocidad. Los dos partidos que estuvieron a milímetros de formar gobierno en verano de 2007 junto a IU se han ido alejando en las formas y en el fondo. Sin duda, en ello tiene mucho que ver el liderazgo de Jiménez en el PSN, puesto que desde el principio se ha afanado en marcar distancias con el nacionalismo y en señalar que NaBai no es un partido de izquierdas.

Asimismo, el discurso de NaBai en los últimos tiempos se está haciendo todavía más nacionalista si cabe, con el liderazgo de Aralar, la formación más cercana a la izquierda abertzale —es una escisión de Batasuna— en la coalición. Además, tras los últimos atentados de la banda terrorista, NaBai ha propuesto textos alternativos, en los que se rechazaba a ETA con dureza, pero en los que no se enviaba apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Algo muy criticado desde el PSN.

El episodio de desencuentro más cercano entre NaBai y PSN se remonta al pasado sábado, cuando el alcalde de Nafarroa Bai en Villava, Peio Gurbindo, encargó al edil de ANV David Bizkai el lanzamiento del chupinazo de la localidad. Cabe recordar que en el Consistorio de Villava, Roberto Jiménez mantuvo una agria discusión con Gurbindo. El líder socialista acusó al acalde nacionalista de su cercanía a ANV y su alejamiento de las víctimas del terrorismo. Mientras, Gurbindo defendió su decisión a capa y espada. Dos formas de tratar a las máscaras electorales de ETA a priori más que alejadas y que al final se han revelado irreconciliables.

¿Presión de UPN?

Sin duda, en la decisión del PSN parece que habrá tenido que ver la constante presión de UPN al respecto, dado que ambos partidos mantienen unas excelentes relaciones que posibilitan la gobernabilidad de Navarra. Y es que ayer mismo por la mañana, el presidente del Ejecutivo foral, Miguel Sanz, apuntó que que resultaba «insostenible» para el PSN mantener todavía compromisos políticos con Nafarroa Bai en algunos ayuntamientos de Navarra, tras lo sucedido en Villava. Asimismo, el Gobierno foral consideró «indigno» que NaBai concediera a ANV el lanzamiento del chupinazo.

La pasada semana, y antes del chupinazo de Villava, fue el secretario de Comunicación de UPN, Sergio Sayas, quien exigió a los socialistas que rompiesen sus compromisos con los nacionalistas. Ello después de que el PSN mostrase su malestar por un par de desencuentros con NaBai en los ayuntamientos de Berriozar y de Alsasua. Sin embargo, ayer el líder de los socialistas espetó a UPN que esta cuestión «no va con ellos» y les recomendó «que se dediquen a sus cosas porque las decisiones del PSN las toma el PSN».