Mohamed VI no ve el momento de enviar a su nuevo embajador

Pese al anuncio de reconciliación, la Embajada está vacante desde hace diez meses

MADRID Actualizado:

Un mes después de que José Luis Rodríguez Zapatero se reuniera con Mohamed VI en Nueva York en un intento de escenificar la «reconciliación» entre España y Marruecos, tras los incidentes del verano en la frontera de Melilla, el Monarca alauí no ha dado aún la autorización para que el nuevo embajador marroquí en España, Ahmed Ould Souilem, se incorpore a su puesto en Madrid.

El jefe del Ejecutivo español dijo, tras aquella entrevista que, «en breve plazo» llegaría a Rabat el nuevo embajador español, Alberto Navarro, a quien Rabat aún no había concedido el plácet, y que también llegaría a Madrid el embajador marroquí. Lo primero ya ha sucedido; lo segundo, no y no se sabe cuando tendrá lugar. Como consecuencia de ello, y aunque España dio en abril el plácet a Ahmed Ould Souilem, antiguo líder polisario pasado al lado marroquí, la representación diplomática está sin embajador desde enero, es decir desde hace diez meses.

De todos modos, el Gobierno español sigue asegurando que las relaciones con Marruecos son mejores que nunca, y, de hecho, desde la entrevista de Nueva York se han intensificado los contactos. El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, se vio allí mismo con su colega marroquí, Taieb Fassi Fihri, y el pasado fin de semana ambos volvieron a encontrarse durante una conferencia internacional celebrada en Marraquech. Además, según supo ABC, la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, proyecta realizar un viaje a Rabat durante el próximo mes de enero, que serviría para preparar una nueva Reunión de Alto Nivel entre los dos países en primavera.

Cadena de incidentes

Pese a esta sintonía, en los últimos meses han sido frecuentes los incidentes entre Marruecos y España. A finales del pasado año se produjo el «caso Aminatu Haidar», cuando las autoridades marroquíes devolvieron a España a la activista saharaui, que desarrolló después, en Lanzarote, una huelga de hambre de 32 días hasta conseguir que se autorizara su entrada en El Aaiun.

El pasado mes de agosto, Marruecos protestó a España porque dos helicópteros militares sobrevolaron el yate en el que descansaba Mohamed VI cerca de Alhucemas. Tras ello, se desató una cadena de denuncias de Marruecos contra los policías españoles en la frontera de Melilla y el bloqueo del paso a la ciudad de productos procedentes de Marruecos.