Visita de Neil Armstrong, Michael Collins y Buzz Aldrin a Madrid, a su paso por la Gran Vía, en octubre de 1969
Visita de Neil Armstrong, Michael Collins y Buzz Aldrin a Madrid, a su paso por la Gran Vía, en octubre de 1969 - ARCHIVO DE ABC
Exposición

De Madrid a la Luna, por la Gran Vía

Una muestra explica la contribución clave de España en la hazaña espacial del Apolo 11

MadridActualizado:

En la era «5G» resulta complicado imaginar la desesperación de los ingenieros de la NASA y de Telefónica, el 16 de julio de 1969, por encontrar una red cableada –alternativa al satélite Intelsat– que garantizara una velocidad de solo 48 kilobits. La fortuita avería del sistema que iba a permitir mantener el contacto con el Apolo 11 desde la instalación de Fresnedillas de la Oliva y la estación espacial de Robledo de Chavela –en Madrid– a punto estuvo de posponer la hazaña más singular del siglo XX: la llegada del hombre a la Luna.

En un despliegue sin precedentes para la época, la entonces Compañía Telefónica Nacional de España logró solucionar, dos horas antes del lanzamiento –agrupando redes cableadas de otros países del mundo–, un imprevisto que habría arruinado el Programa Apolo de Kennedy. Días después, el 20 de julio, Madrid fue la primera en escuchar las célebres palabras de Neil Armstrong en el primer alunizaje: «Aquí base Tranquilidad, el Águila ha alunizado». Una muestra, en Espacio Telefónica de Gran Vía, explica el periplo de las comunicaciones entre Madrid y Houston en este hito de la carrera espacial.

Estación de la NASA de Robledo de Chavela, en 1966
Estación de la NASA de Robledo de Chavela, en 1966 - ARCHIVO DE ABC

«España fue clave en este acontecimiento con un trabajo silencioso en el campo de las telecomunicaciones que arrancó años antes», explica a ABC el comisario de esta exposición, Enrique Teruel, a menos de un mes de que se cumpla el 50 aniversario del alunizaje. Licenciado en Ciencias Físicas y aficionado a los temas espaciales desde la adolescencia, Teruel plantea un viaje en el tiempo para comprender las dificultades técnicas que acompañaron esta hazaña, así como la historia de los españoles que dedicaron sus esfuerzos a cumplir ese sueño. «Entre ellos destacan José Manuel Grandela –supervisor de las conexiones entre la antena de Fresnedillas y el centro de Robledo de Chavela– y Carlos González Pintado –encargado del seguimiento de las comunicaciones con el Apolo 11–», subraya. «Se calcula que participaron más de 400 técnicos españoles en las misiones lunares de la NASA», asegura. La muestra recuerda todos y cada uno de los momentos en los que España contribuyó a hacer posible esos viajes.

Buzz Aldrin en la Luna
Buzz Aldrin en la Luna - NASA

Los servicios de la compañía española en las bases de la NASA de Robledo de Chavela y de Maspalomas (Canarias), y en sus estaciones de comunicaciones –entre ellas la de Buitrago de Lozoya–, fueron reconocidos por la agencia por su contribución a este reto científico y tecnológico sin precedentes. Los tres protagonistas de la expedición –Neil Armstrong, Michael Collins y Buzz Aldrin–, visitaron Madrid en octubre de 1969. «Sin las vitales comunicaciones mantenidas desde el Apolo 11 y la estación madrileña, nuestro aterrizaje en la Luna no habría sido posible», destacó entonces Armstrong.

«La exposición contiene algunas piezas de valor histórico y maquetas espaciales –entre ellas, una del cohete Saturno V y otra de la nave Apolo 11–, así como fotografías y certificados de reconocimiento por parte de la NASA al personal de Telefónica o parches de las distintas misiones Apolo», explica el comisario de la exposición. Entre otras curiosidades, la muestra exhibe un acta original del consejo de Telefónica, del año 1960, en el que se explica el inicio de la colaboración con la NASA. También se puede ver el contrato original entre la agencia americana y la compañía española firmado en 1967 dentro del Programa Apolo.

Espacio Teléfonica. Fuencarral, 3. De martes a sábado, de 10 a 20 horas. Gratis. Hasta el 17 de noviembre. https://espacio.fundaciontelefonica.com