Un panel ofrece una reconstrucción de la fauna y la flora del Mioceno medio. - EFE

15 millones de años atrás...

El intercambiador de Príncipe Pío inaugura una muestra de restos paleontológicos

VIRGINIA SAURA
MADRID Actualizado:

Rinocerontes, tortugas gigantes, caballos primitivos, mastodontes o jabalíes, fueron sólo algunos de los primeros habitantes de Madrid. Sucedió hace más de 15 millones de años, cuando a la capital de España todavía le faltaba mucho para convertirse en un laberinto de cemento dominado por la contaminación. Entonces, el paisaje, en lugar de ser de asfalto, era como el de una actual sabana.

Una realidad que, aunque hoy parece inverosímil, ha llegado hasta nosotros en forma de fósil. Los restos que lo constatan fueron hallados durante los trabajos de construcción del Intercambiador de Transportes de Príncipe Pío, que tuvieron lugar entre 2005 y 2007.

El yacimiento se descubrió a 20 metros bajo tierra y en el se han llegado a localizar más de 3.000 restos fósiles, de los cuáles sólo se ha podido recuperar una cuarta parte hasta el momento, y que en su mayor parte han sido trasladados al museo de Ciencias Naturales.

Más de tres años después de su descubrimiento, la importancia del hallazgo —el más antiguo encontrado en Madrid capital— ha llevado a crear una exposición que resume 15 millones de años de la historia de esta ciudad.

Tal y como adelantó ABC el pasado mes de julio, ayer se inauguró en el intercambiador de Príncipe Pío una muestra que consta de un panel de grandes dimensiones con una reconstrucción de los ejemplos de vida faunística y florística existentes en el Mioceno medio. Los viajeros que pasen por este espacio podrán admirar unas réplicas de cráneos fósiles aparecidos durante la excavación.

Por último, el panel muestra imágenes de la Estación del Norte desde sus orígenes, junto con la evolución del urbanismo de la zona a través de planos de diferentes épocas y fotografías de los hallazgos de estructuras que han permitido interpretar la arquitectura y los usos de la zona de antaño. Pues durante la construcción del intercambiador también se descubrieron cimientos pertenecientes al Asilo de las Lavanderas o algunas fuentes del siglo XVII.