Temas

Parque Enrique Tierno Galván

Mirando las estrellas desde Los Yebenes

Mirando las estrellas desde Los Yebenes

Un grupo de jóvenes de Los Yébenes participan en el Taller de Astronomía, organizado por la concejalía de Cultura, dentro del programa de actividades extracurriculares. De la mano de su monitor, José

El planeta Garafía

Hace unas semanas, un equipo internacional de astrónomos anunció en un congreso celebrado en la ciudad alemana de Heildeberg, el descubrimiento desde el observatorio palmero del Roque de los Muchachos

Un museo para los cinco sentidos

TEXTO: MABEL AMADOMADRID. Acercar la ciencia de una manera didáctica, interactiva y divertida es el objetivo del museo CosmoCaixa. Por ello, desde su inauguración, hace ya seis años, ha acogido 35

La futura estación de Planetario

Hasta ayer no ha tenido nombre oficial la nueva estación que, desde hace meses, está construyendo la Comunidad en la línea 6, la circular, entre las estaciones de Legazpi y Méndez Álvaro.La consejera

Arte en nebulosas

Título: «El renacuajo». Material: rastro de estrellas. Técnica: fuerzas de marea en un choque galáctico. Lugar de exhibición: a 420 millones de años luz, en la Constelación del Dragón. Siguiente

Arte en nebulosas

TEXTO: MABEL AMADOMADRID. Título: «El renacuajo». Material: rastro de estrellas. Técnica: fuerzas de marea en un choque galáctico. Lugar de exhibición: a 420 millones de años luz, en la Constelación

La herencia de Copérnico

Los escolares de dieciocho poblaciones de la provincia están de enhorabuena, porque un planetario móvil llegará a sus poblaciones con el fin de acercarles la Astronomía y la Astrofísica


Cómo pasar un día en el espacio

Cómo pasar un día en el espacio

El sistema solar, la Luna, las constelaciones, explosiones estelares, agujeros negros, planetas, galaxias... Una amplia visión del espacio exterior que podemos contemplar sin viajar en una nave; sólo desde el sillón de una sala del Planetario de Madrid

TEXTO: MABEL AMADO/ Comentar

UN UNIVERSO DE MATICES

UN UNIVERSO DE MATICES

Marta Carrasco Blanca Li tenía una enorme ilusión por este encuentro con su ciudad que dejó ya hace tanto tiempo. Al Festival de Granada ha traído dos de sus míticas obras, una con enormes connotaciones personales como es «El Amor Brujo» de Manuel de Falla que la coreógrafa creó en 1997 por encargo del Ballet de Nancy, con motivo del cincuentenario de la muerte del músico. En esta ocasión Blanca Li ha contado con la participación de la Orquesta Ciudad de Granada y con otra mujer de la tierra, Marina Heredia. Blanca Li ha creado una coreografía en donde la danza clásica del inmejorable Karl Paquete (primer bailarín de la Ópera de París) se incardina a la perfección con los movimientos de inspiración flamenca que realiza el cuerpo de baile, en donde el fuego se convierte en tules que, en clásico redondel, compone una hoguera casi aérea. Sin duda lo mejor de la creación son los dos pasos a dos, magistrales en su composición e interpretación, en los que brillan con luz propia Raphael Rodríguez y Karl Paquete, y la voz de Marina Heredia sobre ellos, porque ver danza con música en directo siempre es un elemento de emoción. «Nana y Lila», la segunda propuesta de la noche, se divide en dos partes. «Nana», con música de Camarón y Paco de Lucía, es de una inspiración flamenca innegable. Los zapateados a pies descalzos, vueltas quebradas, giros y desplantes de siete bailarinas vestidas por Sybilla, destacan en una creación coral que nos transporta, junto otra vez a Marina Heredia, al universo flamenco, un mundo aún por descubrir para la danza contemporánea y de enormes posibilidades. Tras esta creación, aparecen los Gnawas marroquíes con su percusión y nácaras. Su ritmo frenético hace que la gente entre en una catársis que la misma Blanca Li imprime a esta coreografía. «Lila» es infatigable. Las mujeres aparecen veladas con telas blancas y, cuando han llegado al éxtasis, las telas desaparecen y sus melenas al viento se mueven sin cesar cuan derviches, transportándonos a un ceremonial inacabable. Las bailarinas echan sus cabezas hacia adelante y un polvo blanco se impregna en sus cabellos que siguen volando. Todo es movimiento en escena. La música, de repente, cesa. La ceremonia ha terminado./ Comentar

ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA

ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTE El Festival Mozart de La Coruña ha inaugurado la edición de este año con el estreno en España de «Los amores de Apolo y Dafne», de Francesco Cavalli. Para ello ha traído una producción de la localidad italiana de Fano, realizada por Pier Luigi Pizzi. El Festival Mozart ha hecho una apuesta a ganador. Porque la ópera barroca es, siempre, un territorio por descubrir, aparentemente esquemático, lleno de lugares comunes y de argumentos repetidos. Un punto de encuentro entre el cielo y la tierra. Y ahí es por donde Pizzi se mueve con una soltura extraordinaria. Será porque como todos los grandes puede permitirse hablar a los dioses de tú a tú y a los seres mortales con infinito respeto. Para ellos ha reservado el espacio de tránsito que dejan dos enormes esferas u ojos concéntricos. La del fondo capaz de abrirse y cerrarse como el diafragma de una cámara para dar paso a lo celeste; la del frente cercana a lo terrestre y lugar por donde se despliegan los árboles. La iconografía barroca necesita del aparato y de lo espectacular. Todo eso está aquí, sin excesos, jugando con las luces y la posición de cada cual, transmitiendo una sensación continua de elegancia y conocimiento. En tan notable escenario se han dejado escuchar las voces de once cantantes con ganas de complacer. Por ejemplo la de Marianna Pizzzolato, serena y hábil; la de Assumpta Mateu, de timbre más arduo pero expresiva; la de Mario Zeffiri, de buen centro y presencia; o la de Agustín Prunell-Friend, penetrante y consistente. Junto a ellos actuó la Orquesta Joven de la Sinfónica de Galicia, a la que Alberto Zedda ha impregnado de entusiasmo mediante un barroco ancho en el sonido, largo en el fraseo y justo de poesía. Posiblemente el mayor mérito de esta producción, tal y como se ha visto en La Coruña, sea el de la continuidad y la tensión sostenida a lo largo de sus casi tres horas antes que el de la intensidad del afecto momentáneo. Mucho de ello se debe a la batuta del maestro italiano, siempre sonriente y embaucador: buen complemento para el convincente universo mitológico creado por Pizzi./ Comentar

ESTRELLAS

ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTENo es difícil deducir que para un compositor como el alemán Aribert Reimann (Berlín, 1936), tan cercano a la voz y a sus mil y una inflexiones, escribir «Tarde» ha sido mucho más que el cumplimiento de un compromiso. El encargo de Comentar
La aventura del cielo está en Borobia

La aventura del cielo está en Borobia

¿Quién no ha estado alguna vez en la Luna? pregunta Alberto Jiménez, cuando explica los cráteres del satélite blanco, la vida de las estrellas, las galaxias y nebulosas que pueden verse desde el Observatorio Astronómico El Castillo, en la localidad soriana de Borobia, una iniciativa de un grupo de jóvenes que creó la empresa Cuarto Creciente hace ahora un año

TEXTO: MILAGROS HERVADA Comentar