Armanda muestra las escrituras de su piso, detrás - JAIME GARCÍA

Mi casa por tu taxi

«Cambio piso de 112 m2, amueblado, con piscina, dos plazas de garaje y trastero por licencia de taxi». Anuncios de este tipo se multiplican en la red. La crisis inmobiliaria y la falta de empleo llevan a sus propietarios a optar por este trueque

MADRID Actualizado: Guardar
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Mariano, a punto de jubilarse. Su mujer, de 33 años, lleva en el paro cuatro. Para remediar su situación económica, a principios de 2010 se les ocurrió la idea de cambiar su segunda vivienda, una planta baja ubicada en la calle de Monte Igueldo, por la licencia de un taxi. «Así tendríamos un trabajo y nos podríamos rotar los turnos entre los dos», explica el marido. El matrimonio tasa su propiedad de 90 metros cuadrados en 170.000 euros, la cuantía que piden en la actualidad por un traspaso de licencia. Mariano está convencido de hacer el cambio si le dan los papeles en regla y un taxi en condiciones.

El frenazo del mercado inmobilario y la escasez laboral ha generado que los anuncios de intercambio de inmuebles por licencias de taxi se cuenten por decenas en la web. Se ocultan entre la compra y venta de autorizaciones para este servicio público. Sin embargo, ningún propietario encuentra interesados para sus reclamos de trueque.

El piso no interesa

Hermenegildo, de 66 años, es de los que vende su licencia. Solicita 160.000 euros a la espera de jubilarse en pocos meses. «Quiero el dinero, no que me den un piso. Hoy cuesta más una licencia de taxi que una vivienda», puntualiza.

Algunos de los anuncios de la red rozan la línea de la desesperación: «Cambio piso, con 3 habitaciones, baño, cocina, salón, terraza cerrada y todo amueblado en la zona de Móstoles central con Renfe, Metro y tren ligero a Navalcarnero, por licencia de taxi de Madrid. Me da igual el día de libranza, con o sin coche. ¡¡Urgente!!». Este texto, colgado en diciembre del año pasado, lo dejó un joven de 29 años que prefiere mantener su anonimato. Este mismo indica que, a veces, «la gente que entra para alquilar el piso no es buena o se producen impagos. Además, ahora no hay nadie interesado en comprar un piso». La idea le surgió porque quería tener un pequeño negocio, «pero al ver que a nadie le interesaba alquilé el piso a una familia», revela.

El drama se repite una y otra vez entre los ofertantes. En casa de Armando, de 44 años, ya son tres los parados. «Estoy en un ERE y el hecho de que dé mi piso de Ciempozuelos por un taxi con licencia es una medida desesperada. El piso alquilado siempre da problemas. Una vez me lo dejaron destrozado. De momento no me ha llamado nadie. Si sigue así lo volveré a alquilar», comenta desalentado.

Jorge critica el hecho de que no se recuperen las autorizaciones para conducir el taxi

Otros de los reclamos de internet sorprenden por sus calidades, como la de Antonio, quien sin éxito cambia su casa de nueva construcción en Rivas Vaciamadrid: «112m², 3 dormitorios, salón-comedor de 28m² con terraza, cocina amueblada, zonas comunes con piscina. dos plazas de garaje y trastero. ¡Inmejorable situación!». Pero, lo dicho, a ninguno cautiva. Mariano Sánchez, presidente de la Federación Profesional del Taxi (FPT,) conoce este tipo de ofertas actuales. «Es la opción por la que se inclinan muchos para tener un puesto de trabajo con más o menos clientela, pero fijo».

Perder 60.000 euros

Jorge, quien prefiere una licencia y renunciar al importe del alquiler que ahora le reporta su propiedad, critica el hecho de que una institución no recupere las autorizaciones para conducir el taxi. «No tendrían que poder transferirse las licencias. Son muy caras y cuando ellos las compraron hace décadas no les costó lo que piden ahora. Debería controlarlo el ayuntamiento», protesta. El presidente de FPT informa de que el sistema de transferencias en las licencias del taxi funciona desde hace 30 años «y ha demostrado que es aceptable. No creo que el ayuntamiento pueda asumir este papeleo».

El piso de 78 metros cuadrados que ofrece Jorge, de 35 años, en Parla, tampoco encuentra futuro dueño. Informa de que está tasado en 137.000 euros, «pero su valor en el mercado sería de 80.000». A Jorge le interesa el canje para garantizarse una pensión en un futuro. Sin embargo, no le preocupa encontrar a una persona que acceda al cambio.

«Beneficioso ahora no hay nada. El tema del taxi está fatal y, de hecho, si no me lo trabajan dos personas se podría hablar de esclavitud. Aunque creo que nos dará más beneficios el taxi que el alquiler, si he de recurrir al arrendamiento de nuevo, lo haré», manifesta. De hecho, de las tres personas que han llamado por la oferta, «al final no accedieron porque lo mío vale poco y lo suyo mucho», apunta Jorge.

La crisis se ceba con cualquiera de los ofrecen su piso como moneda de cambio

La crisis se ceba con cualquiera de los propietarios que acceden a proponer su piso como moneda de cambio. Álvaro, de 26 años, perdió su trabajo hace dos años. Estaba acostumbrado a un alto nivel de vida. Se llegaba a sacar hasta 4.000 euros al mes. Al no encontrar nada en el mercado se metió como asalariado en un taxi. Ahora quiere hacerse con una licencia para llevarse el dinero íntegro. «Me compré un piso en el peor momento. Me costó 240.000 euros y si lo vendiera ahora saldría perdiendo 60.000. Prefiero la licencia, que además me da un puesto de trabajo». Álvaro ofrece un tercero sin ascensor en Torrejón de la Calzada desde julio de 2009. «Muy pocos han llamado para esto y para comprarlo», lamenta.

Relevo generacional

Parece que el taxi se ha convertido en la vía de escape de muchos desempleados. Mariano Sánchez comenta, además, que se está produciendo un relevo generacional en el sector: «Todos aquellos que adquirieron la licencia en los años 70, ahora se están jubilando y transfiriéndola. Muchos jóvenes quieren tener su pequeña empresa con un taxi», el problema es que muy pocos cubren las garantías para una hipoteca.