La pala de la retroexcavadora con el proyectil descubierto

Una bomba de la Guerra en el Canal

Unas obras en la compañía del agua en Santa Engracia descubren un proyectil de la contienda sin carga

MIGUEL OLIVER
MADRID Actualizado:

Los trabajos del Canal de Isabel II de consolidación e impermeabilización del segundo depósito de agua en su sede de Santa Engracia sacaron a la luz el jueves un proyectil de la Guerra Civil. Se trata de una bomba de unos 50 centímetros de largo y 10 de diámetro, según fuentes de la compañía, que se encontraba enterrada —e incrustada— en la cubierta de dicha instalación. El hallazgo no deja de sorprender ya que se trata de una de las pocas ocasiones en las que se ha encontrado artillería de la contienda nacional en pleno centro de Madrid. Hasta ahora, el último precedente que se tenía era el descubrimiento de una bomba junto a una guardería de Nuevos Ministerios en enero de 2006, con motivo de las excavaciones del segundo «túnel de la risa».

Una retroexcavadora fue la encargada de dejar al descubierto el proyectil de artillería, que se quedó enganchado en su pala a la hora de horadar la parte superior del depósito, enterrado bajo tierra. Nada más percatarse del hallazgo, y como establece el protocolo de seguridad, el Canal de Isabel II se puso en contacto con la Policía Nacional, que fue la encargada de avisar a los Tedax para que se personaran en las oficinas centrales de la compañía, donde tuvo lugar el sorprendente descubrimiento. Los agentes no tardaron en comprobar que el proyectil carecía de munición, por lo que se lo llevaron para proceder a su destrucción.

Zona poco común

Los expertos llaman la atención sobre que el hallazgo haya tenido lugar en el centro de la capital. Hasta ahora, la mayor parte de los proyectiles de la Guerra Civil aparecían en zonas como la Casa de Campo o en los municipios que asistieron a los más cruentos episodios de la contienda, como Brunete, Villaviciosa de Odón o Morata de Tajuña. Sin embargo, la noticia de la aparición de una bomba de estas características no supone algo sorprendente para la Benemérita. Sus agentes suelen desactivar al año unos doscientos de estos artefactos. Muchos de ellos han quedado inutilizados con el paso de los años, pero la mayoría corre todavía peligro de explosionar.

Las obras que realiza el Canal en su segundo depósito de agua consisten en la adecuación estructural de la infraestructura, cuya construcción data de 1870, así como la impermeabilización de su cubierta, y la sustitución de la actual pradera natural que hay sobre el depósito por césped artificial, que tiene como fin principal eliminar su riego y disminuir el consumo de agua.