josé alfonso

La protesta de «indignados» acaba en una batalla campal

Los jóvenes tomaron el centro durante horas; el saldo: 24 detenidos y cuatro policías heridos

MADRID Actualizado:

El guión no falló. La manifestación convocada por Democracia real ya!, en medio centenar de ciudades españolas, acabó en Madrid en una auténtica batalla campal por las calles del centro a su término que se prolongó durante varias horas. En total, hubo 24 detenidos por los altercados que se prolongaron por espacio de varias horas, en los que se registraron seis heridos, cuatro de ellos policías, por contusiones.

Varios centenares de «antisistema» y otros grupos «ultra», que se fueron sumando al final de la protesta, que presidía una gran pancarta con la leyenda «No somos mercancías en manos de políticos y banqueros», y que reivindicaban un cambio político y social, bajo el grito «¡No les votéis!», anunciaban la que se avecinaba. Los incontrolados convirtieron las calles del centro en un polvorín con la quema contenedores, destrozo de mobiliario urbano y ataques a las Fuerzas de Seguridad del Estado a los que lanzaron botellas, piedras y todo tipo de objetos.

Toda la zona estaba plagada de unidades de antidisturbios de la Policía, que estuvo controlando la manifestación que reunió a varios miles de personas —25.000, según los convocantes—, que habían partido de Cibeles a las seis de la tarde para dirigirse a la Puerta del Sol, en donde iba a finalizar la marcha, al filo de las ocho, una vez leído el manifiesto. Sin embargo, eran muchos los participantes que seguían llegando, una amalgama de jóvenes y personas de distintas edades, con el denominador común de estar «desencantados e indignados», en la línea del libro del escritor francés Stéphane Hessel.

Cortaron la Gran Vía

Fue entonces cuando se marchaban los primeros en llegar a la cabecera, y subían los demás, cuando comenzaron los altercados y las carreras por la Puerta de Sol y calles adyacentes: Plaza de Jacinto Benavente, Tirso de Molina, Valverde, Fuencarral, Callao, Gran Vía, que incluso fue cortada al tráfico por la sentada que realizó un grupo de alborotadores... El polvorín fue mayúsculo y se prolongó hasta las once de la noche, cuando la Policía lo pudo controlar. La idea de la manifestación nació en internet por iniciativa de colectivos de todo tipo, entre ellos, Democracia real ya!, su promotor y Juventud sin futuro. Su objetivo: «Que la gente salga a la calle a protestar como en otros países como Francia e Irlanda». Y vaya si salió...