La playa de Madrid Río «subasta» su negocio de bar con tumbonas
Vista aérea de Madrid Río, el parque del Manzanares que ha reemplazado tráfico por zonas verdes - EFE

La playa de Madrid Río «subasta» su negocio de bar con tumbonas

El Consistorio saca a concurso la licencia: el canon mínimo parte de 25.000 euros

MADRID Actualizado:

Vaya, vaya, Madrid ya tiene playa, o mejor dicho, tres piscinas junto al Manzanares, y quiere su respectivo chiringuito de bebidas y comidas que incluirá, además, el alquiler de tumbonas. El Ayuntamiento de Madrid sacó el viernes pasado a concurso la adjudicación de este servicio de bar-cafetería y hamacas, cuya infraestructura ya está construida junto a la nueva playa, en el entorno del recién inaugurado Parque de la Arganzuela de Madrid Río. La licitación sólo incluye la explotación de los servicios de hostelería y el alquiler de tumbonas, un beneficio para el futuro arrendatario, ya que no supondrá una gran inversión inicial.

La concesión se hará por 25 años —prorrogables en periodos de diez años— por un canon anual de 25.050 euros como mínimo. A partir de esa cantidad, el Consistorio valora una oferta económica al alza, aspecto que más pesa en la ponderación (41%).

En las 120 hectáreas de Madrid Río, el Consistorio tiene pensado conceder licencias para trece chiringuitos. De los mismos, una será para un restaurante y el resto para cafeterías y puntos de venta con elementos más sencillos, es decir, quioscos donde se venderá chocolate caliente en invierno y helados, chucherías y bebidas durante todo el año.

Licitaciones desiertas

Así lo confirmó ayer José María Ortega, director general de Gestión de Proyectos del Ayuntamiento de Madrid. Ortega informó de que para las cuatro licitaciones de cafeterías que salieron a concurso en septiembre no hubo demandantes debido a la dificultad de conseguir financiación y a que tenían que construir la infraestructura. Pero el negocio de esta nueva subasta, ubicada en un punto neurálgico de Madrid Río, amenaza con tener más interesados. «Es una oferta interesante en un emplazamiento inmejorable», indicó Ortega.

El ganador del concurso del negocio de la playa podrá ocupar 569,65 metros cuadrados repartidos entre 65,63 metros cuadrados de café-bar y 34 metros cuadrados de almacén para el café y para las tumbonas. El contrato prevé la existencia de una terraza de 100 m2 y de una superficie de 370 m2 para la colocación de 65 tumbonas, repartidas en cuatro zonas. El espacio de hamacas podrá estar abierto todo el año, y de forma obligatoria entre el 15 de marzo y el 31 de octubre, de 11 a 21 horas.

El bar-café de la playa, abierto los 365 días del año, podrá servir bebidas y comidas que no requieran actividad de restauración —bocadillos, ensaladas, tapas, raciones...— y no se podrán emplear ni manteles de papel ni menaje de cartón o plástico, ni cartas o menús fotocopiadas y/o plastificadas. El Gobierno municipal es muy exigente con el mobiliario, cuyo material principal deberá ser la fundición de aluminio de color natural.

El plazo de presentación de propuestas concluirá el 23 de mayo a las 13 horas, y el área de Gobierno de Urbanismo y Vivienda decidirá el adjudicatario el 7 de junio a las 11 horas.