El pederasta delatado por su familia

Detenido en casa de su primo, en Ciudad Real, el presunto secuestrador de los dos hermanos de TorrelagunaEstá acusado también de agresión sexual e intento de homicidio de los menores, a los que prometió un perro

MADRID Actualizado:

Se acabó la pesadilla. El presunto autor del secuestro de dos hermanos de 8 y 10 años en Torrelaguna y que aparecieron dos días después en un pozo de Algete, ya está entre rejas. Se trata, como avanzó ABC, de un pederasta que estuvo en la cárcel durante 15 años por dos abusos a menores. Ahora ha sido su propia familia la que le ha delatado.

El delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, Máximo Díaz-Cano, detalló que el sospechoso, que responde a las iniciales J. J. A., tiene unos 50 años y es de nacionalidad española, está acusado de detención ilegal, intento de homicidio y agresión sexual. La Guardia Civil, sin embargo, en un escueto comunicado hablaba sólo de detención ilegal, lo que popularmente se conoce como secuestro. María, la madre de las criaturas, de origen rumano como las víctimas, confesó a este periódico nada más conocerse la noticia: «Prefiero no sabe en qué tipo de cárcel le meten ahora... Porque realmente allí no lo pasan tan mal, tienen todas las comodidades. Estar en prisión no es un castigo; allí desayuna, almuerza, cena, tiene televisión y duerme. Yo lo que le deseo a ese sujeto es que tenga un castigo mucho peor que lo que le ha hecho a mis hijos».

Los hermanitos jugaban en un parque sobre las ocho de la tarde del domingo 12 de junio cuando el sospechoso se les acercó, con la excusa de regalarles un perro. Conocía la zona pues había trabajado por allí en algunas obras. En un principio, el niño le prestó atención, algo que no debió de gustar a la pequeña, que fue detrás de su hermano cuando vio cómo el presunto secuestrador lo metía en su coche, de color verde. Así fue cómo comenzaron las casi 48 horas de un infierno del que los pequeños comienzan ahora a salir. J. J. A. los abandonó en un pozo, de unos 10 metros de profundidad, que está escondido en una caseta abandonada de Algete. El día 14, sobre las dos de la tarde, dos jóvenes los hallaron. Estaban deshidratándose, con los labios resecos, y algunos rasguños.

Los datos que luego aportaron a los investigadores han sido de capital importancia para la resolución del caso. Las víctimas, pese a su edad, son bastante espabiladas, y hablaron a la Guardia Civil de que «el hombre malo» que les había raptado era de mediana edad, con la tez oscura, español y también dieron características del vehículo.

Las sospechas de su pareja

Paralelamente, el acusado, que residía en Valdepeñas de la Sierra (Guadalajara), comenzó a dar muestras de preocupación y nerviosismo en su entorno familiar. La mujer que actualmente es su pareja le notó extraño y comenzó a sospechar de él. Sabía que había estado en la cárcel hasta 1997, aunque J. J. A. siempre dijo que lo que le llevó al penal fue un violento atraco a una joyería, y no dos agresiones sexuales a menores. Pero la propia familia del reo sabía que mentía.

Mientras, la Guardia Civil ya tenía un retrato robot del sospechoso, analizaba los restos biológicos hallados en el pozo y consiguió casar los datos que iba obteniendo con la ficha policial de este pederasta. Se manejaba con la suficiente seguridad como para acudir a detenerle en su casa de Valdepeñas de la Sierra. Pero cuando llegó allí, de noche, el sujeto había puesto tierra de por medio. Su pareja confió a los investigadores su sospecha. Y la familia le denunció. Si para los agentes aún quedaba alguna sombra de duda, se disipó entonces.

Desde hacía días, las comandancias de Madrid y Ciudad Real habían desplegado un dispositivo de vigilancia en torno a la casa de un primo de J. J. A., en el barrio de El Pilar de la ciudad castellano-manchega. Hasta que el jueves, un guardia civil retirado que estaba al tanto de los detalles del caso, le vio por la zona. Avisó a sus compañeros, que practicaron el arresto del pederasta en plena vía pública. Tras pasar por los calabozos de la Comandancia de Ciudad Real, fue puesto a disposición judicial.