Lleno hasta la bandera en «Sanse»
El encierro fue multitudinario y trepidantes - JOSÉ ALFONSO

Lleno hasta la bandera en «Sanse»

Los «sanfermines castizos» volvieron a contar ayer con los legendarios victorinos en una carrera trepidante que provocó 11 contusionados leves

SAN SEBASTIÁN DE LOS REYES Actualizado: Guardar
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Era de esperar, un acontecimiento como el de ayer no se vive todos los días. El segundo encierro de «Sanse» fue todo un éxito en todos los sentidos. La ocasión lo merecía, aniversario por partida doble: para la plaza de toros y para el ganadero que la inauguró, Victorino Martín.

Nueve mil espectadores se congregaron en las calles de San Sebastián de los Reyes para asistir al segundo encierro del año. Lo del viernes no fue más que un aperitivo comparado con la expectación de ayer. El fin de semana, y el hecho de volver a ver a los victorinos cincuenta años después, fue motivo de peso para muchos aficionados del toro en la calle para trasladarse al municipio madrileño.

Sin retrasarse un minuto, los seis toros salieron escopetados de los corrales; les esperaban a lo largo del recorrido 2.500 personas ansiosas por correr, al menos, unos metros cerca de los morlacos. La gran cantidad de corredores hizo extremar las medidas de seguridad. Uno de los mayores riesgos de un encierro es tropezar con el compañero, y ayer, en el circuito sansero, no cabía un alfiler. El toro de nombre «Murcianico» se convirtió en el líder de la manada desde el principio. Los morlacos corrieron muy juntos hasta llegar al final del tramo de la calle Estafeta, donde el primero se adelantó unos metros alargando la manada y creando una mayor sensación de peligro que no tuvo ninguna consecuencia de gravedad.

Momentos vibrantes

La carrera fue muy rápida, ya que no llegó a los dos minutos de duración, y tuvo momentos vibrantes en algunos tramos. Todo ello, gracias a la seriedad y el saber hacer de la gran mayoría de los corredores. Signo de la perfecta coordinación que ha existido fueron los escasos incidentes registrados.

El balance final fue de once contusionados leves, que fueron dados de alta, tras ser atendidos por los efectivos sanitarios. Sólo uno de ellos, un joven de 21 años, tuvo que ser trasladado por el Summa hasta el Hospital Infanta Sofía tras sufrir un traumatismo en la rodilla izquierda.

Estuvo presente desde el primero momento Victorino Martín hijo, quien participó como pastor en la suelta de sus toros. El ganadero madrileño no quiso perder detalle de este encierro y, a su término, se trasladó a los corrales de la plaza para comprobar que los astados se encontraban en perfecto estado para la corrida de la tarde.

Hoy, tercera jornada de los encierros, tendrá como plato fuerte la ganadería de Victoriano del Río, cuyas reses serán lidiadas por los diestros Sebastián Castella, El Juli y Finito de Córdoba, que sustituirá en el cartel a Alejandro Talavante, que sufre una lesión en la clavícula.

Todo comenzó un 27 de agosto de hace 50 años; desde aquel momento los victorinos no habían vuelto a «Sanse» y ¿qué mejor lugar para celebrar unas bodas de oro que aquel que contribuyó a convertirles en una de las ganaderías más emblemáticas de Madrid?