Educación y confianza

Análisis

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ARTURO CANALDA

De nuevo, el binomio nuevas tecnologías y menores salta a los medios de comunicación. En esta ocasión con motivo del juico que comienza contra un ciber-acosador para el que se piden más de trescientos años de cárcel.

La contundencia de la pena nos da una idea de la gravedad de los delitos y debería hacernos pensar una vez más si nuestros hijos están de verdad preparados y protegidos para defenderse de estos desalmados. Estamos ante un reto educativo de primera magnitud, pues los adultos no ponderan los posibles peligros a los que están expuestos sus hijos y al mismo tiempo desconocen cómo se debe actuar una vez que surge el problema.

Sin embargo, la solución no es tan compleja y tiene como base la necesaria confianza entre padres e hijos y la indispensable colaboración de los educadores. Hay que transmitir a los chicos que nunca deben ceder ante el chantaje de nadie, que jamás deben enviar fotografías propias que les incomoden por mucho que se las exijan y que, si esto sucede, sus padres y sus profesores son sus mejores aliados, a los que deben informar siempre.

La escuela debería ser un buen lugar para hablar de ello y estos temas tendrían que incluirse necesariamente en los programas educativos, de manera que los niños sepan cómo actuar ante estas terribles situaciones. Les enseñamos a cruzar la calle pero no les enseñamos a circular por las autopistas de la información.

ARTURO CANALDA ES DEFENSOR DEL MENOR DE LA COMUNIDAD DE MADRID