Doha amenaza el sueño olímpico

Doha amenaza el sueño olímpico

Madrid entrega hoy su cuestionario, Tokio y Doha —rival más peligrosa— lo hicieron ayer. Faltan Estambul y Roma, que aún está en el aire

SARA MEDIALDEA
MADRID Actualizado:

El peligro es Doha. La candidatura de Qatar puede convertirse en una amenaza muy peligrosa para las aspiraciones olímpicas madrileñas. Lo tiene todo: un potencial económico aplastante, la originalidad —tan apreciada por el Comité Olímpico Internacional— de ser el primer país árabe que celebraría unos Juegos; y un proyecto que ya en su anterior intento, para 2016, obtuvo unas fantásticas calificaciones en todos los apartados, salvo el que les dejó varados sin pasar el «corte»: las fechas de sus Juegos, en octubre. Expertos olímpicos consultados por ABC insisten en que el peligro de Doha, si consigue pasar esta vez el «corte», es enorme.

Todas, en Lausana

Hoy, a las 9.30 de la mañana, una delegación formada por el presidente del Comité Olímpico Español (COE) Alejandro Blanco, y los miembros de la oficina de Madrid 2020 Theresa Zabell y Raul Chapado llevarán en mano a la sede del Comité Olímpico Internacional (COI) el cuestionario de la candidatura: 148 páginas en dos idiomas —inglés y francés— en la que se responde a todas las preguntas relacionadas con el proyecto de Madrid.

No será la primera: ayer lunes ya se presentaron en Lausana —la sede del COI— los portavoces de las candidaturas de Tokio y Doha. Y hoy, lo hará también Bakú. Quedan pendientes sólo las otras dos rivales, Estambul y Roma, esta última a la espera de que el Gobierno de su país firme las garantías que le aseguran el apoyo estatal al proyecto olímpico.

El cuestionario olímpico, que deben entregar todas las candidatas con una fecha tope —el 15 de febrero— es un resumen de su candidatura, en la que desmenuzan el proyecto en once capítulos predeterminados: el legado de los Juegos; los deportes y sedes; el medio ambiente y la meteorología; el alojamiento; los transportes; los servicios médicos y el control antidopaje; seguridad; tecnología; los aspectos legales; el apoyo público y gubernamental; y la financiación.

Una vez entregados, los cuestionarios son estudiados por especialistas del COI, que los valoran y puntúan. En el proceso para la elección de los Juegos de 2016, Madrid obtuvo una horquilla entre 7,8 y 8,4, por detrás de Tokio (8-8,6), mientras que Río de Janeiro, que finalmente obtuvo los Juegos, se quedó en 6-6,8. Doha tuvo unos excelentes resultados en todas las categorías, pero finalmente el COI decidió excluirla porque proponía los Juegos en octubre, para salvar las fortísimas temperaturas del verano qatarí.

De hecho, esta vez vuelve a proponer los Juegos en otoño —cuando la temperatura media oscila entre 23 y 35 grados—, evitando los terribles julio y agosto —en que llegan a registrarse máximas de 40, y en algunos años se han alcanzado temperaturas por encima de los 50 grados—.

En esta ocasión, el COI ha permitido presentar los Juegos fuera de las fechas habituales. Si también consigue pasar el «corte» que el COI realizará el 23 de mayo —en el que presumiblemente eliminará a alguna de las aspirantes—, Doha se convertirá en un potentísimo rival. De hecho, se da la circunstancia de que ya tiene previsto celebrar la Copa Mundial de Fútbol del año 2022, justo dos años después de los Juegos Olímpicos para los que se postula. Un caso que podría presentar muchas similitudes con el de Río de Janeiro, que celebrará el Mundial de Fútbol de 2014 y, dos años después, albergará los Juegos Olímpicos de 2016.