Crimen con culpables pero sin asesino

Condenada a 22,5 años la abogada que ordenó a un sicario sin identificar matar a su ex

MADRID Actualizado: Guardar
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Uno de los asesinatos más controvertidos de los últimos años ya tiene culpables. Pero no autor material. La Sección 15 de la Audiencia Nacional ha condenado a la abogada María Dolores Martín Pozo y al empresario Eloy Sánchez Barba por planear y ordenar la muerte del ex marido de la primera, Miguel Ángel Salgado Pimentel, a manos de un sicario. Un matón a sueldo cuya identidad, finalmente, el tribunal no ha podido concretar. Las pruebas aportadas por los expertos de la Guardia Civil, entre ellas pinchazos telefónicos bastante reveladores, no han bastado. Por ello, el hombre al que se encausaba como presunto autor de los disparos que acabaron con la víctima, Charles Michael Guarín Cercos, ha quedado absuelto. La polémica está servida.

El fallo condena a Martín Pozo a 17,5 años de cárcel por un delito de asesinato con la agravante de parentesco; otros tres años y nueve meses por homicidio intentado, y a un año y tres meses por amenazas. La Fiscalía solicitaba 43 años y al final ha sido condenada a 22,5. En cuanto a Sánchez Barba, que se enfrentaba a una petición de 13 años por asesinato y homicidio, al final le han caído 12,5, considerando las atenuantes de confesión y reparación del daño. Quien ha tenido más suerte es Guarín Cercos, acusado de ejecutar a Salgado Pimentel, para quien el Ministerio Público solicitaba 45 años de cárcel. Ha quedado absuelto, de hecho, salió en libertad la semana pasada, antes incluso de que se redactara esta sentencia, como adelantó ABC.

La Sección 15 considera probado que, tras separarse el matrimonio, María Dolores quiso hacerse con la custodia de la hija que tuvo con Miguel Ángel. Al ver que sus pretensiones caían en saco roto (se le detectó «un caso evidente de síndrome de alienación parental»), «concibió la idea de terminar con la vida del padre de su hija». Para ello, se puso en contacto con Eloy, «eran grandes amigos, además de ser ella la abogada de la empresa Clip Control», de seguridad, que Eloy regentaba. «Le pidió que buscara a alguna persona que pudiera ejecutar la muerte de Miguel Ángel», indica la sentencia. Eloy se negó en un principio, pero luego «cedió».

«Tengo que verte muerto»

María Dolores, días antes del crimen y a la salida de una vista en los juzgados, espetó a su ex: «Te tengo que matar, que ver muerto», lo que le dejó el miedo metido en el cuerpo a la víctima. El 31 de enero de 2007, cuando se dirigía en coche a su casa de Ciempozuelos, Salgado Pimentel fue embestido por el desconocido sicario. Pero sólo sufrió una contusión en el brazo. Ese mismo día, la víctima ganó la custodia de su hija, sin régimen alguno de visitas para su ex mujer.

El 14 de marzo, el sicario contratado por Eloy descerrajó tres disparos contra Miguel Ángel, que le mataron. Pero su identidad no ha quedado corroborada y seguirá, para siempre, en el misterio. La hija de la pareja, la otra víctima de este escalofriante suceso, permanece desde el asesinato de su padre, tutelada por la Comunidad de Madrid.