«¡Como dure mucho lo llevamos claro!»
Miles de manifestantes recorrieron el centro de Madrid - EFE

«¡Como dure mucho lo llevamos claro!»

El seguimiento de los paros en los institutos fue desigual. Los alumnos temen que el conflicto se prolongue

MADRID Actualizado:

«¡Como nos tengan así mucho tiempo, lo llevamos claro!». Sergio, alumno del Instituto de Enseñanza Secundaria (IES) «Juan de la Cierva», mostraba ayer sus temores ante el conflictivo arranque del curso. A las puertas de su centro, en la calle Caoba, todo eran idas y venidas, despiste, nervios y expectación. Y resignación.

«Estamos en Bachillerato. Casi al final de este ciclo. Nos pueden hacer mucho daño», añadía otro de sus compañeros. En este centro paró la mitad de una plantilla de 145 profesores. Hay unos 1.900 alumnos. Se dieron clases pero, como ocurrió en casi todo Madrid, el desconcierto fue la tónica de la primera jornada de paros anunciada por los funcionarios docentes.

El contrapunto lo daba Ana (nombre simulado) que, todavía con su mochila a la espalda, fue una de las alumnas que había dormido a las puertas del centro. La tarde del lunes se acordó un encierro-protesta. Según explicaba a ABC Amalio González, director del «Juan de la Cierva», «aquí dentro se quedaron diez profesores. Como muchos alumnos eran menores, sus padres se los llevaron a la calle». Ahí pasaron todos la noche. González llamó a la Policía Nacional «pero solo vino a inspeccionar».

A la hora del recreo, ayer, una de las jefes de estudio vigilaba que solo salieran al exterior los alumnos de Bachillerato. El resto, por ser menores de edad, no podían. Y de ello se quejaba una madre, Sonia Navarrete: «Mi hija no puede salir sin mi permiso. Apoyo las reivindicaciones porque esas dos horas lectivas más se quitan del refuerzo», decía. El director lo negaba, de lejos, con la cabeza.

Normalidad prácticamente absoluta en el Instituto de FP «Pacífico», en la calle Luis Mitján. Tiene 31 profesores y 400 alumnos. Hizo huelga uno en el turno de mañana y otro en el de tarde. Aquí ya se han hecho jornadas lectivas de 21 horas, el máximo legal permitido y, con todo, reconocen que «vamos muy justitos» de personal docente pero la plantilla es consciente de que «hay momentos en los que no queda más que arrimar el hombro».

«Nos llaman vagos»

Actividad académica a medio gas también en el IES «Isabel la Católica», en pleno distrito de Retiro. La mayoría de sus 1.800 alumnos acudieron a clase pero se encontraron con que la mitad aproximadamente de sus 116 profesores, entre los turnos de mañana y tarde, estaban en paro.

A las puertas del «Isabel la Católica», tres profesores con la camiseta verde reivindicativa de la huelga. «Se nos llama vagos. No es así. Este curso hay 15 profesores menos y 157 alumnos más», comentaban. «¡Pues nada, estaremos pendientes por si se hernían!», se escuchó decir a María T., una alumna extranjera que abandonaba el recinto escolar.

En el IES «Beatriz Galindo», en Goya, la situación era muy similar al centro del Retiro. Muchos estudiantes refunfuñaban por tan mal comienzo. «Nos quitan trabajos porque no tienen tiempo para corregirlos, han suprimido excursiones y hay más alumnos por aula. Estoy preocupara», decía M. C. Aparicio, alumna del IES «San Isidro», en la calle Toledo.