Este gran socavón de Almagro se tragó media docena de coches en 1967 - ABC

Chamberí se retrata en sepia

Uno de los distritos con más sabor de Madrid cuenta su historia en un libro y una exposición con fotos históricas

MADRID Actualizado: Guardar
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Chamberí es «una ciudad dentro de la ciudad», como dijo ayer Alberto Ruiz-Gallardón, durante la presentación del libro «Chamberí en blanco y negro, 1875-1975», de Juan Miguel Sánchez Vigil y María Olivera Zaldua, un recorrido por la historia de este distrito, que se acompaña de una exposición fotográfica con imágenes sacadas del Archivo Histórico de ABC y de otras instituciones, y que dejan en el aire el sabor de la nostalgia.

El Centro Cultural Galileo acogerá durante un mes la exposición, en la que puede verse el último partido de frontón que se jugó en el Beti-Jai, la gasolinera de «las niñas» —la primera en contratar mujeres, en Bravo Murillo, todo un éxito de público desde entonces—, o Joaquín Sorolla con su familia sentado plácidamente en el jardín de su casa, hoy también su museo.

Chamberí es un distrito en el que han vivido Pérez Galdós, Machado, Neruda —impresionante la imagen de su «casa de las flores» bombardeada—, Vicente Aleixandre, Fernando Fernán-Gómez, Haro Tecglen o Andrés Amorós. Es un distrito «por el que llegó el agua a la capital», de la mano del ministro Bravo Murillo y el Canal de Isabel II; y donde mataron al cura Merino sobre los terrenos que ahora ocupan los Teatros de Canal —como ilustra el libro de Sánchez Vigil y Olivera—.

El «Racing Club»

En la exposición se muestran pequeñas joyas cotidianas del pasado como la tienda de ultramarinos de la calle Santa Feliciana, una multitudinaria misa de campaña en la Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles en 1906; o la impresionante planta de la escuela pública en la calle Vallehermoso, diseñada por Antonio Palacios, donde estaba la séptima «cantina escolar» de Madrid, que aseguraba a los niños educación y alimento allá por 1909.

Al final de la calle Ríos Rosas se instalaba cada año el Circo Americano; los chavales iban a ver los entrenamientos del equipo del distrito, el Racing Club —en Martínez Campos—; o desenterraban sin querer calaveras en los antiguos cementerios del norte: el General del Norte, el de San Luis o La Patriarcal. Claro que pocas fotos más impactantes que la del tremendo socavón que en 1967 se abrió en la calle Almagro, tragándose a una docena de vehículos y a una peatona, que resultó herida leve.

La exposición recoge un total de 60 fotografías, mas una proyección con las 300 imágenes recogidas en el libro.