Un «cementerio» de 400 animales en Sol

Una asociación exhibe cientos de cadáveres de especies para reivindicar sus derechos

T. G. R.
MADRID Actualizado:

Perros y gatos atropellados o sacrificados en perreras; pollos, conejos, cerdos, gallinas y corderos extraídos de granjas, mataderos y contenedores donde se hacinaban sin vida. La Puerta del Sol se transformó ayer, acompañada de la niebla y el agrisado tono del día, en un cementerio animal. Eran las doce del mediodía. Los cadáveres de estos seres inertes sirvieron a 400 integrantes de la asociación Igualdad Animal para reivindicar justicia para las especies maltratados con motivo del Día Internacional de los Derechos de los Animales.

Querían impactar, causar sensación exhibiendo sus cuerpos, e incitar a la reflexión sobre el trato que se da a animales que llevan «vidas de infierno en la actual sociedad de consumo», manifestaron. El estupor estuvo garantizado entre los transeúntes. Alguna lágrima asomó entre los presentes ante la solemne escena. «Estos animales han pasado de haber sido explotados en vida y finalmente desechados como basura, a ser los protagonistas de una reivindicación mediante la que exigimos que los derechos animales sean respetados», informaba la asociación.

Referente en el mundo

Los activistas, perfectamente uniformados con un traje de bioseguridad y las camisetas de la asociación, eran el doble que en años anteriores, que también se ha llevado a cabo este acto en la Puerta del Sol. De hecho, la protesta comenzó en 2008 en el Kilómetro 0 y desde entonces ha sumado centenares de adeptos. «Se ha convertido en un referente para el movimiento de los derechos animales. Se llevan a cabo actos similares en otras ciudades del mundo. Queremos mostrar estas víctimas a la sociedad de una forma respetuosa. Su explotación ocurre a puerta cerrada. Los animales son considerados productos de consumo y detrás de cada uno hay una víctima que al final suman millones», explicaba Javier Moreno, portavoz de Igualdad Animal.

Los reivindicantes procedían de diversas ciudades de España y países como Italia, Portugal, Bélgica y Suecia. Su objetivo año tras año es la concienciación, generar un debate sobre la relación de explotación y dominación con los animales porque «el deseo de vivir no entiende de especie».