Buzos en busca de María Piedad

Un equipo especializado de la Guardia Civil rastrea el río Guadarrama en busca de pistas

S. M./M.I.S.
MADRID Actualizado:

Las márgenes del río Guadarrama, a su paso por la localidad de Boadilla del Monte, son el último lugar donde la Guardia Civil está buscando a la joven María Piedad, desaparecida el pasado 12 de diciembre tras salir de una cena de empresa. Un centenar de agentes participan en este nuevo operativo, que sigue a otros que se han realizado ya en Boadilla, Fuenlabrada, Alcorcón, San Lorenzo de El Escorial y otros.

Fuentes de la investigación han relatado que la búsqueda se está realizando en un área de más de 20 kilómetros cuadrados de extensión, comprendida entre los términos municipales de Brunete, Boadilla del Monte y Villaviciosa de Odón. Los buzos peinaban las márgenes del río en esta zona para tratar de localizar a la mujer. Mientras, otros efectivos, en moto, en vehículos todoterreno o a pie, buscan en la superficie.

El operativo que está siguiendo el caso de la desaparición de María Piedad supera los 120 agentes, empeñados en encontrar alguna pista de su paradero. Lo último que se supo de ella es que participó la noche del 12 de diciembre en una cena de compañeros de trabajo, en la que coincidió con su ex pareja, Javier Sánchez -Toledo, quien se ofreció a llevarla a su casa, en Boadilla del Monte.

Tres días después, él apareció ahorcado en un bosque de San Lorenzo de El Escorial. No dejó ningún detalle sobre el paradero de María Piedad. Los agentes de la Benemérita rastrean palmo a palmo, centímetro a centímetro, todos los campos, arroyos, veredas y vaguadas donde les conducen sus pistas. También todo el subsuelo, pozos y depuradoras. El suicida era senderista y conocía a la perfección la zona. En algunas ocasiones, incluso, la Guardia Civil ha vuelto sobre sus pasos y ha repetido el rastreo en alguna zona ya peinada, con el objeto de asegurarse de que no se deja nada atrás.

Llamadas y SMS

Así, desde la desaparición de la mujer, y basándose en la «triangulación» de los datos obtenidos de las últimas llamadas y mensajes enviados desde los móviles del fallecido y la mujer, se han rastreado los términos municipales de Boadilla, Quijorna, Navalcarnero, Villanueva de la Cañada, Villanueva del Pardillo, Fuenlabrada, Griñón, Alcorcón, Móstoles (donde vivía el hombre) y San Lorenzo de El Escorial, donde apareció ahorcado en un poste de tendido eléctrico.

Por si la mujer pudiera haber recibido un golpe, tener amnesia y haber ido a parar a un centro sanitario, la Guardia Civil ha rastreado también todos los hospitales de la Comunidad de Madrid y los centros de salud próximos a los puntos donde se la vio por última vez.

La búsqueda no se detiene, pese a las condiciones climatológicas: muy pocas horas de luz al día y temperaturas de hasta 12 grados bajo cero algunas noches.