Se busca al pederasta del pozo

Un ex preso, vecino de Guadalajara y de mediana edad, es el sospechoso del rapto de los dos niños de Torrelaguna

MADRID Actualizado:

Pederasta, ha cumplido pena de cárcel, vecino de la provincia de Guadalajara, edad y estatura medianas y de rasgos gitanos. Ésta es la descripción física con la que cuenta la Guardia Civil del sospechoso número uno del rapto de los dos hermanitos rumanos que aparecieron abandonados en un pozo. Los datos sobre esta persona, que ha «desaparecido» del mapa, son bastante fiables. Las propias víctimas habrían facilitado unas características de este hombre que coinciden con las que aparecen en los ficheros policiales.

Los menores pasaron menos de 48 horas en paradero desconocido, pero aportaron los suficientes rasgos físicos como para que el Instituto Armado realizara su propio retrato robot del presunto culpable de estos hechos. Anteanoche, acudió al lugar donde tenía localizado al sospechoso, pero había conseguido huir, indicaron fuentes del caso.

«Un hombre malo»

Los niños, como ya adelantó ABC, hablaron nada más ser rescatados de «un hombre malo». También de que tenía la tez algo oscura. Luego, un pariente de las criaturas arrojó datos sobre el coche (que es de color verde) en el que habrían sido trasladados desde Torrelaguna —donde residen con su madre— a Algete, donde aparecieron en el fondo de un pozo.

La Benemérita, además, tiene muestras de los objetos recogidos en la caseta donde estaban los chavales. Como una puerta de madera, que podría haber sido utilizada para bajarlos hasta allí. También dispone de las ropas que vestían los dos hermanos, por si se hallaran restos de algún tipo que lleven a la identificación del captor.

La investigación sigue adelante y parece que este caso no tiene relación con el de otro menor al que habrían intentado raptar el mismo domingo en la localidad de Talamanca del Jarama, a sólo 10 kilómetros de Torrelaguna. En este segundo caso los padres no han llegado a interponer denuncia.

Mientras, los dos críos siguen hospitalizados en La Paz. Su madre permanece en todo momento con ellos y aún no se les ha tomado testimonio. Es muy pronto. Lo fundamental es que los niños, de 8 y 10 años, se encuentren perfectamente, no solo desde el punto de vista físico, sino también psicológico.