Dos turistas llegan al edificio de pisos turísticos de la calle del Príncipe
Dos turistas llegan al edificio de pisos turísticos de la calle del Príncipe - Maya Balanya

Vivir en un «hotel» de pisos turísticos ilegal: «Estamos presos en nuestras propias casas»

Los vecinos del número 15 de la calle del Príncipe denuncian que las 41 viviendas dedicadas al alquiler siguen activas pese a tener orden de cierre

MADRIDActualizado:

Hace tres años que en el número 15 de la calle del Príncipe (Centro) la balanza se desequilibró de manera drástica. De los 49 pisos que alberga el inmueble, 41 pasaron a ser apartamentos turísticos; al menos, hasta que en julio de 2018 la Agencia de Actividades –dependiente del Ayuntamiento– ordenó su clausura y el cese inmediato de la oferta. Desde entonces, lo que parecía una buena noticia para los pocos moradores que residen en la tercera, y última planta, se ha convertido en una odisea diaria que ninguno de los afectados entiende. «El trasiego de turistas es continuo», afirma uno de ellos, con el convencimiento general de que cerca de la mitad de estas viviendas continúan arrendándose durante periodos muy cortos, a imagen y semejanza de la propia actividad ilícita.

La controversia es tal que un año después de dictarse la resolución, la Policía Municipal se personó en el bloque y comprobó «el ejercicio de la actividad de alquiler de pisos teniendo en vigor una orden de cese y clausura», según consta en el atestado. De las tres plantas que conforman el edificio, las dos primeras están explotadas por Likehomemadrid Renting Apartments in Center S. L., empresa que también ofrece viviendas en otros inmuebles de la capital. Los vecinos subrayan que la propiedad de estos apartamentos pertenece a la inmobiliaria Mucor, que justifica a su vez –siempre según los denunciantes– haber recibido un burofax de la compañía gestora, en el que se señala el cumplimiento de la orden de cierre al alquilar los mismos por tramos superiores a un mes.

«Pero solo han cambiado el tipo de régimen en algunos. Cuando recibieron la resolución de la Agencia de Actividades, desmantelaron la recepción clandestina que tenían en el portal y alegaron que habían cambiado el tipo de alquiler», explica un residente, que prefiere no revelar su identidad. Por ello ha denunciado hasta en tres ocasiones la situación al organismo municipal, apoyándose de imágenes y anuncios en internet que demostrarían el quebrantamiento de la prohibición, además de la copia del atestado que llevó a cabo la Policía Municipal. Reclamaciones, todas, caídas en saco roto a tenor de la situación actual.

El traqueteo de maletas es constante, más si cabe, los fines de semana, donde la tranquilidad del bloque queda relegada a un segundo plano. «Hemos tenido que aguantar de todo. A partir del jueves empieza a llegar gente y no sabes realmente quién entra o sale del portal», cuentan los moradores, cansados de los problemas de seguridad generados: «No es raro encontrar la puerta abierta o toparte con situaciones surrealistas, como la vez que pillamos a un grupo de turistas escondiendo la llave en la calle para poder acceder sin necesidad de que ninguno de ellos la llevase encima».

Presencia de «hooligans»

Dentro, la situación no mejora. La ubicación del edificio, en pleno barrio de Huertas, atrae cada año a cientos de jóvenes ávidos de bucear con desenfreno en la noche madrileña: «La mayoría de turistas suelen ser tranquilos, pero basta con que un pequeño porcentaje la monte para que nos sintamos presos en nuestras propias casas». La presencia de «hooligans», cada vez que un club de fútbol inglés llega a Madrid para disputar un partido, y el consumo de alcohol y drogas son dos de las situaciones que más preocupan. «A finales del año pasado, una vecina se encontró a un hombre desnudo en el pasillo porque había hecho una apuesta con sus amigos», relatan los propietarios.

Un grupo de jóvenes se agolpa en el interior del portal
Un grupo de jóvenes se agolpa en el interior del portal

Desde el área de Desarrollo Urbano, que dirige el concejal Mariano Fuentes (Cs), explican que el 4 de abril los inspectores municipales verificaron que los apartamentos señalados estaban «cerrados y sin actividad». Añaden, no obstante, que dadas las últimas denuncias efectuadas por las asociaciones vecinales, en las que se alerta de su reapertura, los técnicos acudieron el pasado viernes y confirmaron tal extremo.

Respecto a la normativa actual que regla la actividad de los pisos turísticos en Madrid, el Ayuntamiento esperará el pronunciamiento del juez sobre el Plan Especial de Hospedaje (PEH), aprobado por el anterior equipo de Gobierno y recurrido ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM). «El plan especial de Manuela Carmena tiene 11 recursos en los tribunales y el día 11 de septiembre veremos cuál es la continuación de ese plan especial», explicaba hace días el delegado de Desarrollo Urbano, en alusión al fallo judicial sobre los dos recursos que piden suspender cautelarmente la aplicación de este reglamento municipal.

Uno de las requisitos principales que exige este plan es que los alojamientos turísticos dispongan de un acceso independiente respecto al resto de viviendas de uso residencial, condición que, en palabras de Fuentes, prohibe «de facto» su actividad.

800 órdenes de cese

En enero de 2018, el antiguo Gobierno de Ahora Madrid dispuso que este tipo de apartamentos constituía una actividad comercial, por lo que sus propietarios necesitaban obtener una licencia de cambio de uso, de residencial a terciario. Sin embargo, el Consistorio no ha otorgado permiso alguno desde la aprobación. Hasta la fecha, ninguno de los pisos ha sido precintado, aunque sí se han dictado 800 órdenes de cese de actividad desde septiembre del año pasado, de las que 325 están actualmente en fase de recurso.

Un hombre fotografía a una mujer semidesnuda, en una de las viviendas
Un hombre fotografía a una mujer semidesnuda, en una de las viviendas

Una de las medidas anunciadas por el Gobierno que dirige José Luis Martínez-Almeida –que mantendrá primero una reunión con la consejera de Cultura y Turismo de la Comunidad de Madrid, Marta Rivera de la Cruz–, será retomar el contacto con las plataformas en las que se anuncian las viviendas de uso turístico –para exigirles que aquellas sobre las que pesen órdenes de cierre no se puedan ofertar–, y establecer mecanismos que aseguren la ejecución de la ley de propiedad horizontal, en la que se establece el acuerdo de tres quintas partes de las comunidades de vecinos para ejercer en ellas esta actividad.