EFE  Una jugadora realiza prácticas en el campo que se abrirá al público el 31 de octubre

De vertedero a vergel, nace la ciudad del golf en Arroyo Fresno

Después de quince años de espera, por fin abre las puertas el Centro Nacional de Golf «Emma Villacieros», llamado a dar servicio a los cerca de 300.000 jugadores federados

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TEXTO MIGUEL ÁNGEL BARBERO FOTO IGNACIO GIL

MADRID. Todo lo bueno se hace esperar. Y cuando los proyectos se conocen desde el principio, se hacen eternos. Esa sensación debe de tener la presidenta de la Real Federación Española de Golf, Emma Villacieros, que a finales de los años 80 comenzó las gestiones con el entonces alcalde, Agustín Rodríguez Sahagún, para la construcción de un nuevo campo en la capital y ha tardado más de quince años en verlo realizado.

Una única condición estaba sobre la mesa: debía ser una instalación pública para dar a conocer este deporte a todos los aficionados. Y al final lo ha conseguido, aunque una cosa eran las buenas intenciones y otra muy diferente, la cruda realidad. El proyecto se plasmó en un documento en 1990, también con el apoyo del Consejo Superior de Deportes, pero desde entonces diferentes trabas burocráticas de todo tipo fueron retrasando el comienzo de las obras hasta abril de 2002. Por eso, lo que en un principio se veía como un sueño, ahora ve la luz como una realidad a todas luces insuficiente.

Hace tres lustros había 45.000 jugadores en toda España; hoy en día 275.000. Y, de ellos, la cuarta parte son madrileños. Teniendo en cuenta que la capacidad máxima de un campo de golf ronda los doscientos al día, se puede comprender la avidez de instalaciones que tienen. Contando los campos pequeños (pares tres) hay 28 en toda la Comunidad, por lo que los federados no dudan en salir a las provincias cercanas. Los campos de Guadalajara, Toledo, Ávila, Burgos, Valladolid, Salamanca o Soria son considerados como recorridos madrileños.

Un vertedero incontrolado

Los terrenos elegidos para el campo federativo se eligieron en la zona noroeste de la capital, en unos vertederos situados entre el barrio de Fuencarral y el Monte del Pardo. Se trataba de una zona deprimida, cercana a Pitis, y totalmente baldía. Además, la finca, de 62 hectáreas, no era muy buena para el golf, con un terreno con mucha pendiente, atravesado por las vías del tren y las líneas de alta tensión. Por si fuera poco, las obras de la M-50 iban a dejar posteriormente su huella con una planta de hormigón que quedó allí enterrada. Pero, para el que no tiene nada, cualquier cosa es un regalo.

Con un diseño del prestigioso Dave Thomas, hace tres años que se empezaron a moldear las tierras. Y siempre con un exquisito respeto medioambiental. Se construyó un sofisticado sistema de drenaje de 35 kilómetros que permite aprovechar hasta la última gota de agua, tanto de lluvia como de riego. Los cuatro lagos ahora existentes suponen una reserva de 100.000 metros cúbicos que se utilizan tanto para abastecimiento propio como para situaciones de emergencia, lo que ya sucedió en algunos incendios recientes. Se enterraron también otros 52 kilómetros de tuberías y 1.650 aspersores que permiten optimizar el rendimiento hídrico. Y lo que es mejor, se servirán con agua reutilizada procedente de las nuevas depuradoras de Viveros y Valdebebas.

Cuando el próximo lunes se abra oficialmente el recorrido (muy técnico y exigente para los jugadores), se habrá producido el milagro de la conversión de un erial en un vergel. Los desperdicios han dado paso a las flores y la fauna. Además, ha servido para integrar naturalmente el Monte de El Pardo en la zona urbana, sin el freno visual de su conocida tapia de ladrillo.

Ayuda de las instituciones

Desde la R.F.E.G. siempre se ha mantenido que las Administraciones Públicas debían implicarse en la creación de proyectos de golf para conducir a la popularización de esta actividad. Y, milagrosamente, se está produciendo esta explosión con sólo 300 campos en toda España; de ahí que la demanda de instalaciones sea abrumadora. Afortunadamente, las instituciones son cada vez más receptivas y promueven o apoyan las iniciativas. De hecho, se estima que en el próximo decenio se inaugurarán otros 300, a un ritmo de 30 al año.

Por eso este Centro Nacional tiene un carácter absolutamente popular y urbano. Se puede acceder a él en autobús (hay una parada en la puerta de las líneas 67 y 82) y en metro (a 400 metros la parada de La Coma y, más cerca, la que está por inaugurar de Arroyo Fresno). Las tarifas de juego empiezan en 12 euros, lo que elimina las antiguas barreras de ser un juego elitista. Además, cuenta con una cancha de prácticas con cien puestos y con profesores para la enseñanza del golf. La demanda de plazas es tal que, cuando se abrieron las listas para cubrir las 900 que se ofertaban, se llenaron en una mañana.

Las formas de reservar hora de juego será por internet (www.golfspainfederacion.com) o por teléfono (91 376 90 60) y el único requisito será estar federado

De las 62 hectáreas de la finca se han utilizado unas 50 para el propio recorrido y 6.000 metros para construir la casa club. En este edificio de dos plantas y sótano se ubican la nueva sede federativa (dos tercios) y la zona deportiva (restaurante, vestuarios, gimnasio, etc.). Además, tiene por construir todavía toda la zona superior, en la que se habilitarán habitaciones para los equipos nacionales que hoy en día están alojados en la Residencia Blume.

El cambio de ubicación siempre fue un deseo de la presidenta, que veía cómo se habían quedado pequeñas las oficinas de Capitán Haya; y el tener a todos los equipos juntos y poder celebrar competiciones de alto nivel «en casa», un auténtico lujo. Aparte, hay una zona de convenciones que se utilizará para dar cursos, seminarios, foros de debate y todo tipo de actividades con las que difundir este deporte. Otro de los fines de estas instalaciones es oficiar como Escuela para las titulaciones de profesionales, así como acoger sesiones para la formación de personal de mantenimiento de campos de golf.

Los profesionales alaban el campo. Así Salva Luna considera que «se ha construido una casa club que es una maravilla, perfectamente dotada». La responsable de chicas, Marta Figueras-Dotti, es de la misma opinión. «Tiene una zona de prácticas que es un auténtico lujo».